Política
Empresarios argentinos en alerta tras los nuevos aranceles de EE.UU.
Le reclaman medidas al Gobierno ante los aranceles de Trump.
Las empresas argentinas evalúan el impacto de la decisión del gobierno de Estados Unidos de aplicar un arancel del 10 por ciento a las importaciones desde Argentina, como parte de su política de aranceles. Este incremento afecta a distintos sectores y las siderúrgicas serían de las más afectadas, especialmente las del Grupo Techint, que ya enfrentaban un arancel del 25 por ciento desde febrero, impuesto por la administración de Donald Trump.
Ante esta situación, la Unión Industrial Argentina (UIA) salió en defensa del sector, aunque las siderúrgicas continuarán con la alícuota del 25 por ciento y estarán exentas del nuevo 10 por ciento. Su presidente, Daniel Funes de Rioja, advirtió que la medida de Estados Unidos agravará la crisis de sectores clave de la industria nacional. Además, renovó su pedido de reformas estructurales para mejorar la competitividad empresarial en un contexto desafiante, marcado por un tipo de cambio bajo y mayor apertura a las importaciones.

En febrero, la Cámara Argentina del Acero (CAA) instó al gobierno de Javier Milei a negociar con Washington para eliminar el arancel del 25 por ciento. Argumentaban que la industria argentina no representa una amenaza para EE.UU. y que su producción es complementaria. Sin embargo, cualquier gestión realizada hasta el momento resultó esteril. Desde el Ejecutivo, el vocero presidencial, Manuel Adorni, defendió los aranceles y afirmó que Argentina «resultó beneficiada» con una tasa del 10 por ciento, pese a que se trata de el mismo valor aplicado a otros países de la región.
La medida también encendió alarmas en otros sectores exportadores. La Cámara Aceitera (Ciara) y la Cámara de Exportadores de Cereales (CEC) solicitaron negociaciones urgentes para mitigar los efectos sobre los envíos de carne vacuna, limones, jugo de limón, maní y derivados, azúcar y aceite de soja, cuyo arancel subirá del 19 al 29 por ciento. Al mismo tiempo, la asociación regional Alacero reclamó condiciones de «competencia justa» para frenar el avance del acero chino.
El viernes, la «guerra comercial» de Trump impactó en los mercados globales y los coletazos ya se vieron este lunes. En Wall Street, las acciones argentinas cayeron hasta un 14 por ciento, debido tanto a los aranceles como a la incertidumbre cambiaria y la negociación con el FMI. Pese a la tensión, Trump dejó abierta la posibilidad de negociar los aranceles bilateralmente, mientras China respondió con un 34 por ciento de aranceles a las importaciones estadounidenses, escalando aún más el conflicto comercial.



