Neuquén
Por qué se impuso Rioseco en el mano a mano con Figueroa por Cutral Co
Al intendente electo de Cutral Co lo subieron al ring para arrebatarle el distrito y no pudieron.
Ramón Rioseco reafirma que el ejercicio de la política rompe con cualquier operación electoral y mediática de último momento.
El intendente electo de Cutral Co, la ciudad donde hace 27 años vivió una verdadera pueblada para pedir puestos de trabajo a YPF, con los primeros cortes de ruta en el país, se consolidó como el máximo líder territorial de la comarca petrolera.
Ganó por el 58% de los votos contra el candidato de Rolando Figueroa, el gobernador electo que pegó el portazo al MPN de Jorge Sapag, un partido provincial de 63 años de historia, para generar una alianza electoral con el PRO, desencantados de la hegemonía del MPN Azul y un puñado de agrupaciones peronistas minoritarias.
El candidato de Figueroa, Rubén “Ojito” García, quedó mucho más abajo con 36% y el apoyo de 12 listas colectoras. De ellas, sólo cuatro obtuvieron el piso mínimo del 3% de representación.
“Figueroa es peligroso para la provincia, si piensa gobernar como gobernó Macri a carpetazos, está equivocado”, dijo el intendente electo a la prensa, luego de conocerse la tendencia irreversible a favor del ex piquetero, parlamentario del Mercosur, con peso en la gestión en Cutral Co desde 2007.
Rioseco se le paró de manos a un Figueroa que venía envalentonado con la elección del pasado 16 de abril, cuando destronó al MPN. Aquella fue una elección que no tiene un correlato exacto con las que se disputan en los municipios grandes.
Figueroa ganó las elecciones provinciales, pero aún tiene dificultades para tener el control de los territorios. Sobre todo, cuando se topa con dirigentes de peso político.
Rioseco ganó por primera vez la intendencia en 2007 y vivió todo el proceso del kirchnerismo. De hecho, es uno de los pocos dirigentes neuquinos, además de Sapag y Oscar Parrilli que ha tenido un “mano a mano” con Néstor y Cristina Kirchner.
Su gestión y la de su hermano José Rioseco, «ha revitalizado la ciudad de Cutral Co», comentan los conocedores del distrito, y añaden que despegó de las malas gestiones de la vecina localidad de Plaza Huincul, dividida por un zanjón y gobernada mayormente por el MPN.
«Ramón está asustado”, fue la frase que se echó a rodar en la semana previa a las elecciones, ante la posibilidad de que la hegemonía de los Rioseco se desplome por la espuma alta del triunfo de Figueroa.
Pero no pasó. En el medio hubo un intento de instalar un tema polémico que son los recursos petroleros del yacimiento El Mangrullo, repartidos en partes iguales como regalías para las dos ciudades. Es un fondo que, según Rioseco, “lo consiguió el pueblo en la ruta”, hace 27 años con la pueblada por la desocupación luego de la privatización de YPF y los despidos.
El dirigente de la comarca petrolera tiene bien aceitada la maquinaria electoral, pero también le imprimió un cambio enorme a la ciudad, que está aislada a más de 100 kilómetros de Neuquén capital, y con otra idiosincrasia.
En esta elección lo votó el 58% y en 2019, el 62%. Es decir, perdió cuatro puntos, en un verdadero “ballotage” donde a Rioseco lo subieron arriba de un ring, en una pelea entre él y el resto del mundo.
Rioseco, como líder territorial, siempre ha querido localizar su campaña y hablar de “la gestión”, como lo hacen otros referentes fuertes. Siempre fue un “hombre difícil” para todo el espectro kirchnerista, porque tuvo voz propia y el PJ neuquino le ha enrostrado su condición de candidato a gobernador, sin ser afiliado al peronismo.
Cutral Co es la única localidad fuerte que le queda a Unión por la Patria (antes Frente para la Victoria, Unidad Ciudadana o Frente de Todos), porque las principales ciudades peronistas han caído en manos del MPN, como lo fue en su momento Junín de los Andes, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Chos Malal y hasta Rincón de los Sauces.
La última gran derrota fue la de Javier Bertoldi en Centenario, que gobernaba desde 2007. Un líder territorial que fue perdiendo peso en una ciudad grande.
Hasta ahora, el mapa político en Neuquén, más allá del triunfo de Figueroa, no tiene cambios significativos a nivel territorial. A Figueroa le falta un intendente de ciudad, y con el intendente electo de Cutral Co, Claudio Larraza, no le alcanza. Es un triunfo a medias.
El líder de Comunidad se cruzó con un peso pesado de la política como es Rioseco, que no sólo tiene elecciones encima, sino que ha sabido barrenar todas las olas.




