Neuquén
«La Escuelita»: perpetuas para Inteligencia y absoluciones en el noveno juicio por lesa humanidad
El Tribunal Oral Federal N°1 de Neuquén condenó a prisión perpetua a los ex agentes de Inteligencia del Ejército Jorge Di Pasquale y Sergio San Martín por secuestros, tormentos y desapariciones forzadas, dictó penas de cuatro y cinco años a otros tres imputados del Ejército y Gendarmería y absolvió a dos acusados, en el cierre del noveno tramo de la causa «La Escuelita».
La lectura del veredicto en el noveno juicio por delitos de lesa humanidad vinculados al circuito represivo de «La Escuelita» dejó como resultado dos condenas a prisión perpetua para ex integrantes de Inteligencia del Ejército, tres penas menores para otros imputados y dos absoluciones. La sentencia recayó en el Tribunal Oral Federal N°1 de Neuquén, integrado por los jueces Alejandro Cabral, Alejandro Silva y Ernesto Sebastián, al cabo de cinco meses de audiencia oral y pública.

El tribunal declaró responsables a Jorge Di Pasquale y Sergio San Martín por el secuestro y los tormentos infligidos a más de una quincena de víctimas, así como por la desaparición forzada de Leticia Veraldi y Juan Raúl Pichulmán, y les impuso la pena máxima de prisión perpetua. En el fallo se resolvió, además, unificar en una sola las perpetuas que ya acumulaban por condenas previas, aunque varias de las decisiones sobre las sanciones se adoptaron por mayoría y no de manera unánime, lo que dejó en evidencia las diferencias internas entre los jueces.
En este segmento del juicio, bautizado con el nombre de Miguel Ángel Ferrari, el policía neuquino resultó finalmente absuelto, al entender el tribunal que no había elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal por lo ocurrido en la comisaría de San Martín de los Andes, decisión que conoció mediante el sistema de videoconferencia y que recibió con evidente alivio. La otra absolución correspondió a Miguel Cil, quien se quitó la vida mientras el proceso estaba en curso; en su caso, los jueces declararon extinguida la acción penal por su fallecimiento y dejaron asentado que tampoco se había alcanzado el grado de prueba necesario para condenarlo, enmarcando esa conclusión dentro del denominado «derecho a la verdad».
Los otros imputados recibieron penas sensiblemente menores. Los integrantes de Inteligencia del Ejército César Renes y Carlos Carreto fueron condenados a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo, mientras que el gendarme Emilio Sachitella recibió una pena de cinco años. Sin embargo, ninguno de ellos fue trasladado a una unidad carcelaria en esta instancia, ya que el Tribunal rechazó el pedido de la fiscalía de ordenar la detención inmediata y resolvió que permanezcan en libertad hasta que la sentencia quede firme.
La sala de audiencias estuvo colmada durante la lectura del veredicto, con organismos de derechos humanos, sobrevivientes, familiares y estudiantes que siguieron el desenlace de un proceso que volvió a revisar el funcionamiento del aparato represivo en la región. Varias de las personas presentes dieron la espalda a las pantallas cuando los imputados intentaron justificar el accionar de la dictadura, y al finalizar sus intervenciones se escuchó el cántico «a donde vayan, los iremos a buscar». Los fundamentos escritos del fallo se darán a conocer en los próximos meses y permitirán conocer con detalle los argumentos de cada juez para condenar, absolver o fijar las penas en este nuevo tramo de la causa «La Escuelita».






