boca de pozo
Armadores de Dante Gebel en Neuquén: qué dejaron las reuniones reservadas
Los armadores del mediático pastor evangélico tiene un objetivo: quebrar a La Libertad Avanza.
Llena estadios, factura audiencias millonarias y hasta ahora nunca estuvo en una boleta electoral. Dante Gebel empezó a moverse en la política argentina, y el movimiento llegó hasta Neuquén: uno de sus armadores, el legislador porteño Eugenio Casielles, estuvo en estos días en la provincia y mantuvo una seguidilla de encuentros reservados con dirigentes y empresarios locales.
Política Viral reconstruyó un poco lo que dejó la visita de los armadores en Neuquén, especialmente interesados en instalar una figura fuertemente enfrentada (aunque sin exhibir un posicionamiento ideológico), con el modelo «deshumanizante» de Javier Milei, y la grieta del otro polo con el kirchnerismo. Gebel se muestra con un «amigable componedor» de grietas, un discurso que ya fracasó aunque intentarlo de nuevo, puede valer la pena.
Su armador Casiellles era de la mesa chica fundadora de Milei durante 2021 pero pasaron cosas: es muy duro aconsejar a un presidente que tiene filtros que son como una impenetrable pared. La misma Karina Milei, «El Jefe», que terminó de eyectar a Casielles por diferencias irreconciliables.
Pero de esa experiencia sacó un capital, un know how de cómo instalar un candidato en la tierra electoral en estos tiempos. ¿Si pudo con Milei, porqué no con Gebel?
El espacio de Gebel que aún no está conformado en Neuquén pero muchos ya reservan el sello y una participación futura, como si fuese un activo electoral. No saben muy bien cómo funcionará, pero por las dudas ya hay conexiones locales con el viejo MPN, el peronismo ortodoxo de Miguel Pichetto, y hasta militantes de la vieja estructura de Horacio «Pechi» Quiroga. Todos interesados en nutriste de este fenómeno mediático evangélico, que por otra parte vive en Los Ángeles, Estados Unidos, hace años.
«Está enteramente en contacto con lo que pasa en Argentina y comprometido, viene a cerrar grietas», dicen los operadores, que fueron las palabras en una reunión reservada en Neuquén.
Pero poner en marcha ese sello en Neuquén para dividir el voto evangélico tiene algunas condiciones Gebel tiene que al menos medir más de 20 puntos sino no hay jugada en la provincia. Si los mide, la partida se abre y el armado no se conforma con la presidencial: van también por la Gobernación e intendencias.
El blanco está identificado y no es el peronismo que viene de capa caída en las mediciones locales. Es el voto libertario evangélico que hoy referencia Nadia Márquez, al que Rolando Figueroa pretende pulverizarlo con varias sucursales libertarias en 2027. Nada nuevo bajo el sol: divide y reinarás.
Pero Neuquén tiene su propia trampa que es el cronograma electoral que le puede jugar en contra a Gebel. Si la provincia vota antes que la Nación en octubre de 2027 (será lo más probable), el fenómeno Gebel llega temprano y es probable que no arrastre un solo voto local. Salvo que haya adelantamiento electoral nacional o que las provinciales se peguen muy cerca de las nacionales. Un escenario menos probable para un gobierno como el de Figueroa que no necesita riesgos: buscará reelegir a toda costa y por cualquier método.
Miguel Pichetto mira de costado
Otro fenómeno es el del dirigente Miguel Pichetto quien tomó distancia del personaje mediático, pese a que algunos de sus referentes en Neuquén buscan hacerse lugar dentro del círculo influyente de Gebel. Sin embargo, su partido, Encuentro Republicano Federal, no tanto: algunos dirigentes nacionales en sus distritos ya definieron juntar cinco distritos para empujar una candidatura nacional.
Los armadores cuentan que Gebel sigue la coyuntura argentina de cerca y quiere aparecer como el que cierra la grieta entre mileísmo y kirchnerismo.
Ahora, si alguien busca definiciones ideológicas, no las va a encontrar: no hay modelo de país, no hay programa económico, no hay letra chica. Hay un globo de ensayo y un casting: busca outsiders, caras nuevas, gente que brille en lo suyo y no venga de la política.
La diferencia con 2021 la marcan ellos mismos: Milei irrumpió con enojo, Gebel quiere entrar con reconciliación.
«No hay mesa judicial»
El otro título de esas reuniones fue una desmentida. La famosa mesa judicial que supuestamente define todo en el país no existe, aseguran. Lo que hay son bandas peleándose entre sí adentro del mismo Poder Judicial, sin Mauricio Macri conduciendo nada.
Otro dato de los armadores de Gebel es la especial atención del 58% de desaprobación al gobierno de Milei que miden casi todas las encuestadoras.
Ese es el dato que la mesa de Gebel mira todos los días. La lectura es que ese desgaste no se aguanta en el tiempo sin un repunte económico fuerte: o Milei saca un conejo de la galera, o se abre la ventana.
La incógnita que ni ellos resuelven puertas adentro es la misma que les tiran a la cara: Gebel vive en Estados Unidos, y nadie sabe cuánto pesaría ese país en un eventual gobierno suyo. Exactamente el reproche que hoy le hacen a Milei.





