Deportes
Canadá y Bosnia empataron 1-1 y dejaron abierto el Grupo B del Mundial 2026.
En un partido intenso y cambiante disputado en Toronto, Canadá y Bosnia-Herzegovina igualaron 1-1 en el inicio del Grupo B de la Copa Mundial 2026, resultado que dejó a ambos con un punto y mantuvo totalmente abierta la pelea por la clasificación. El encuentro, arbitrado por el argentino Facundo Tello, tuvo un desarrollo emotivo, con dominio territorial del local pero máxima efectividad del conjunto europeo en sus mejores momentos del juego.
Bosnia pegó primero y se fue al descanso en ventaja gracias a su fortaleza en el juego aéreo. A los 20 minutos, Sead Kolasinac envió un centro preciso desde la banda y Jovo Lukic ganó en las alturas para marcar de cabeza el 1-0 ante Maxime Crépeau, silenciando por momentos al público canadiense. El anfitrión respondió adelantando líneas y acumulando llegadas, pero chocó una y otra vez con la defensa rival.

En el cierre del primer tiempo, Canadá arrinconó a Bosnia a fuerza de pelotas paradas: una catarata de córners ejecutados por Stephen Eustáquio generó varias situaciones claras, incluida una ocasión inmejorable que Tani Oluwaseyi terminó desviando increíblemente. Pese al empuje y a los méritos ofensivos, el seleccionado norteamericano se marchó al entretiempo con la sensación de haber hecho más que su rival, pero sin poder reflejarlo en el marcador.
El complemento se transformó en un drama para los locales, que salieron decididos a empatar y sostuvieron la presión sobre el área bosnia durante casi toda la segunda mitad. La recompensa llegó a 15 del final: el técnico canadiense mandó a la cancha a Cyle Larin y, apenas tres minutos después, el delantero culminó una gran jugada colectiva para sellar el 1-1 definitivo, desatando el festejo en las tribunas por el punto rescatado sobre la hora.
Con esta igualdad, Canadá y Bosnia suman su primera unidad en el Grupo B y comparten la expectativa en una zona que se perfila muy pareja desde el inicio. Para los canadienses, además, el resultado tiene un valor especial: significa el ansiado estreno sumando en un Mundial como selección anfitriona, mientras afinan detalles de cara a los próximos compromisos de una fase de grupos que promete máxima tensión.



