boca de pozo
La Justicia ratificó la intervención de la UOM Zárate-Campana y le dio otro revés a Furlán
El tribunal sostuvo que las elecciones de marzo no fueron confiables ni transparentes y confirmó la acefalía en una seccional clave para el poder interno del líder metalúrgico.
La Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó la intervención judicial de la seccional Zárate-Campana de la Unión Obrera Metalúrgica y desestimó los planteos del sector encabezado por Abel Furlán. La decisión representa un nuevo revés para la conducción nacional del gremio, que buscaba revertir la sentencia que había anulado el proceso electoral y declarado la acefalía en una filial clave para el armado interno del oficialismo metalúrgico.
El fallo fue firmado por los jueces María Dora González y Víctor Arturo Pesino, quienes consideraron improcedentes los recursos extraordinarios presentados tanto por la Lista Violeta y Azul como por la conducción nacional de la UOM. El tribunal rechazó el pedido de nulidad de la agrupación oficialista, que ya había sufrido un revés cuando se anularon los comicios realizados entre el 2 y el 4 de marzo.
En aquella sentencia, la Cámara había determinado que el proceso electoral no reunía las garantías necesarias para ser considerado confiable, seguro y transparente. Ahora, al confirmar la intervención, los camaristas dejaron en pie el núcleo de esa decisión y cerraron la puerta a los intentos de la conducción de Furlán por recuperar el control de la seccional a través de recursos excepcionales.
La Cámara rechazó los planteos del oficialismo
Los jueces también desestimaron “in limine”, es decir, sin ingresar al análisis de fondo, la solicitud de la UOM nacional para revertir la sentencia definitiva dictada el 22 de mayo de 2026. Para el tribunal, el reclamo sindical carecía de sustento y no existía un error grave que justificara dejar sin efecto la intervención.
Uno de los puntos más duros del fallo fue la objeción a la estrategia de la conducción nacional. La Cámara consideró inadmisible que la misma estructura política que condujo el sindicato hasta el cese del mandato del 22 de marzo pretendiera presentarse ahora como una parte ajena al litigio.
Según los magistrados, la Lista Violeta y Azul y la conducción nacional de la UOM forman parte de un mismo núcleo sindical con intereses comunes. Por eso, no podían reclamar la nulidad como si fueran terceros desvinculados del proceso electoral cuestionado.
El tribunal también rechazó el intento de utilizar una “revocatoria in extremis”, un recurso excepcional reservado para corregir errores graves y evidentes que afecten la validez de una sentencia. La UOM había argumentado que existía una vía estatutaria para cubrir el vacío de poder en la seccional, de acuerdo con los artículos 21 y 22 de su estatuto. Pero los jueces descartaron ese planteo por improcedente.
El origen del conflicto
El conflicto se inició cuando la opositora Lista Naranja, que postulaba a Ángel Derosso como secretario general, denunció irregularidades en los comicios de la seccional Zárate-Campana. A pesar de que existía una medida cautelar que ordenaba suspender las elecciones, la conducción de la UOM avanzó con el proceso y proclamó ganadora a la lista interna de Furlán.
Luego, esa misma lógica se trasladó al plano nacional, donde la conducción oficialista también proclamó resultados favorables. Pero la denuncia abrió la puerta a la intervención de la Cámara, que terminó declarando la acefalía y desplazando a las autoridades surgidas de ese proceso.
Para los jueces, la acefalía no se originó en una crisis administrativa ordinaria, sino en el incumplimiento de una orden judicial y en la falta de transparencia del proceso electoral. Esa diferencia fue clave para rechazar el argumento de la UOM, que pretendía normalizar la situación mediante mecanismos internos del estatuto.
La Justicia impidió que siguieran los mismos dirigentes
Otro de los planteos descartados por el tribunal fue la intención de la UOM de designar “delegados administradores”, entre ellos Gustavo Daporta y Emiliano Gallo, para conducir la normalización de la seccional.
La Cámara consideró que esa salida implicaba mantener a los mismos dirigentes impugnados bajo otra figura, en contradicción con el sentido de la intervención judicial. Es decir, para el tribunal no alcanzaba con cambiar el nombre del cargo si en los hechos continuaba el mismo esquema político cuestionado.
Los jueces también rechazaron los pedidos de recusación presentados por la Lista Violeta y Azul y por la UOM, al considerarlos extemporáneos. El fallo sostuvo que la sentencia ya había analizado las defensas posibles y que la nulidad se encontraba firme, sin motivos para retrotraer el proceso.
Una seccional clave en medio de la tensión sindical
La seccional Zárate-Campana tiene un peso estratégico dentro de la UOM. No sólo por su historia y su peso industrial, sino también porque es parte del armado político que sostiene a Furlán dentro del gremio. Por eso, la intervención no impacta únicamente en una filial: golpea sobre el mapa interno de la organización metalúrgica.
El nuevo fallo deja a la conducción nacional con menos margen jurídico y fortalece la intervención dispuesta por la Cámara. También mantiene abierto un conflicto que puede proyectarse sobre la vida interna de la UOM, en un momento en el que el sindicalismo enfrenta al Gobierno nacional por la reforma laboral, la caída del salario industrial y el deterioro de la actividad manufacturera.




