boca de pozo
Crece el malestar de la CGT y hasta Cavalieri se suma a la marcha del 30 de abril
El líder de la Federación de Empleados de Comercio anunció que participará de la convocatoria a la Plaza de Mayo.
La marcha que la CGT prepara para el 30 de abril a Plaza de Mayo empieza a cargarse de un peso político mayor al de una protesta sindical más. Al ya conocido contexto de ajuste, caída del salario y paritarias bajo presión y la consecuente reacción del sindicalismo más combativo, se suma ahora la participación de otra clase de dirigentes con mucho peso, que habitualmente son remolones a la hora de expresar en la calle el malestar de sus afiliados.
Esta semana se supo que Armando Cavalieri, jefe de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, uno de los dirigentes más moderados y longevos del sindicalismo argentino participará de la protesta que prepara la CGT.

Que hasta Cavalieri haya confirmado la movilización es, en sí mismo, un dato. Comercio no es un gremio menor: representa a uno de los sectores con mayor volumen de afiliados del país y su conducción suele medir cada movimiento con cuidado. Por eso, su decisión de salir a la calle junto a la CGT funciona como una señal elocuente del nivel de malestar que ya atraviesa al mundo del trabajo.
Tras la reforma laboral, lejos de vivirse un boom de empleo, los analistas dan cuenta de un clima que se siente en la calle: caída del salario, del empleo y de la actividad económica.
El reclamo apunta al corazón del ajuste
Según el comunicado difundido por FAECYS, la protesta tiene un eje claro: la caída del poder adquisitivo, la pérdida del salario y el endeudamiento de los asalariados. El gremio advirtió además que ese proceso implica una pérdida de derechos conquistados por los trabajadores y trabajadoras.
No habla sólo de una discusión salarial ni de una paritaria puntual. Habla de un deterioro más profundo, donde el ingreso ya no alcanza, las deudas empiezan a ordenar la vida cotidiana y el ajuste se traduce en retrocesos materiales muy concretos. En ese punto, la marcha del 30 busca mostrar que el problema ya no puede ser encapsulado como un reclamo sectorial.
Comercio llevará delegaciones de todo el país
Cavalieri convocó a las delegaciones y trabajadores mercantiles de todo el país a participar “de manera organizada” y con “unidad, conciencia y responsabilidad”. También expresó su expectativa de que la jornada se desarrolle en “un clima de tranquilidad y respeto democrático”, en defensa del trabajo digno, el empleo registrado y los derechos laborales. La columna mercantil estará integrada por delegaciones llegadas desde distintas provincias.
Ese despliegue le agrega densidad a la movilización. La CGT ya venía empujando una jornada de protesta de volumen, pero la presencia orgánica de Comercio amplía el alcance del reclamo y fortalece la apuesta de la central por mostrar músculo callejero en la antesala del Día del Trabajador.



