Política
Denuncia de la CGT por ataques con explosivos contra sedes sindicales en Rosario
La central obrera exige garantías de seguridad ante la reiteración de atentados y actos de intimidación en territorio santafesino.
La Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un comunicado oficial para denunciar una serie de ataques con artefactos explosivos contra sedes gremiales en la ciudad de Rosario. El pronunciamiento se produjo luego de un atentado con una bomba molotov contra el edificio del Sindicato de Recolectores de Residuos. Este episodio forma parte de una secuencia de hechos violentos que afectaron a diversas organizaciones sindicales en la región durante las últimas semanas.
La cúpula de la central obrera calificó estos hechos como actos de «persecución y amenazas» dirigidos hacia los representantes de los trabajadores. El texto oficial demanda la intervención inmediata de las autoridades provinciales y nacionales para identificar a los responsables materiales e intelectuales. Según el registro de las entidades gremiales, los ataques ocurrieron de manera sistemática y bajo modalidades similares, lo que sugiere una planificación previa contra las estructuras sindicales.


El Ministerio de Seguridad de Santa Fe inició las investigaciones correspondientes mediante el relevamiento de cámaras de vigilancia y peritajes en las zonas afectadas. Hasta el momento, no se registraron heridos de gravedad, aunque los daños materiales en los frentes de los edificios son visibles. Las autoridades locales mantienen diversas hipótesis sobre el origen de la violencia, las cuales incluyen desde internas gremiales hasta posibles vínculos con bandas de criminalidad organizada que operan en la ciudad.
Desde la CGT advirtieron que la falta de esclarecimiento de estos atentados vulnera el ejercicio de la actividad sindical y la libertad de asociación. El documento gremial enfatiza la necesidad de reforzar la presencia de fuerzas de seguridad en las inmediaciones de las sedes sociales y administrativas de los sindicatos. Asimismo, la organización nacional alertó sobre un clima de hostilidad que excede lo laboral y afecta la paz social en los barrios donde funcionan estas instituciones.
La situación en Rosario permanece bajo monitoreo de los organismos de derechos humanos y representantes legislativos, quienes solicitaron informes detallados sobre el avance de las causas judiciales. La central obrera anticipó que, en caso de persistir la inseguridad, se evaluarán medidas de fuerza regionales para visibilizar el reclamo. Por ahora, el servicio de recolección de residuos y la actividad en los gremios afectados se mantienen bajo protocolos de alerta ante la posibilidad de nuevos incidentes.



