Política
Los salarios volvieron a perder contra la inflación en el inicio de 2026
El índice de salarios del Indec registró una suba del 2,5% en enero, quedando por debajo del 2,9% del IPC.
La erosión del poder de compra no da tregua en el comienzo del año. Según el último informe del Indec, los salarios promediaron un incremento del 2,5% en enero, una cifra que resultó insuficiente para alcanzar el 2,9% de inflación registrado en el mismo período. Esta dinámica acentúa una crisis de ingresos que no logra encontrar un piso, consolidando una tendencia donde las remuneraciones corren por detrás de la suba de precios y restan oxígeno a la economía familiar.
El comportamiento hacia adentro del mercado laboral muestra una fuerte fragmentación. El impulso del mes estuvo traccionado por el sector privado no registrado, que avanzó un 4,4%, mientras que los salarios del sector público y el privado formal apenas subieron 1,8% y 2,1%, respectivamente. Esta brecha evidencia que, mientras la informalidad intenta recomponerse desde niveles de extrema precariedad, el empleo registrado enfrenta techos paritarios y una marcada desaceleración de la actividad económica que limita cualquier mejora real.

La perspectiva histórica revela la magnitud del retroceso: la caída promedio del sector formal respecto a noviembre de 2023 ya alcanza el 8%, con un impacto desproporcionado en los estatales, que sufrieron un desplome del 17,8%. Si se compara con los picos de fines de 2017, la pérdida es dramática, oscilando entre el 21% para los privados y un impactante 35% para el sector público. Estas cifras confirman que el ajuste fiscal está operando como un ancla directa sobre los haberes de los trabajadores del Estado.
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El índice de salarios se incrementó 2,5% en enero de 2026 respecto de diciembre y 37,7% interanual https://t.co/uCEk7XEUUi pic.twitter.com/NkDdurjwqI— INDEC Argentina (@INDECArgentina) March 25, 2026
En términos interanuales, el aumento salarial del 37,7% queda desdibujado frente a una inflación acumulada del 32,4% en ciertos rubros y una presión constante sobre los bienes básicos. Aunque los sectores informales muestran subas nominales más altas, el sector público y el privado registrado presentan incrementos moderados de entre el 28% y 30%, lo que demuestra que la estructura formal del empleo es la que más está sintiendo el peso de las políticas de contención salarial actuales.
Finalmente, esta contracción sistemática de los ingresos reales impacta de lleno en el consumo interno, motor fundamental del Producto Interno Bruto. La falta de una recomposición salarial sostenida no solo debilita la actividad comercial, sino que comienza a gestar un escenario de crecientes tensiones sociales.



