En una entrevista televisiva, Andrea Rincón aseguró públicamente que algunos artistas jóvenes realizan “ritos satánicos” en sus shows y mencionó a Milo J como uno de los exponentes de esas supuestas prácticas. La actriz habló de posesiones, símbolos “oscuros” y energías negativas, lo que despertó un fuerte rechazo entre seguidores del músico y figuras del ambiente. Sus dichos se viralizaron rápidamente y quedaron en el centro de la conversación pública.
En ese contexto, Rincón profundizó sus afirmaciones al decir que Milo J “está poseído” y que la simbología presente en algunos recitales formaría parte de rituales espirituales engañosos. También señaló que el artista “nunca sonríe”, lo que para ella sería una señal de esa supuesta influencia. Las declaraciones fueron tomadas como ataques personales y generaron una ola de críticas hacia la actriz, que volvió a defenderse y aseguró que hablaba desde sus creencias y que no le importa ser tildada de “loca”.
Lejos de entrar en una disputa mediática, Milo J eligió responder de manera sutil y sin confrontación. Publicó en sus redes un fragmento de una canción suya que dice: «En doscientos años voy a ser un mito urbano con mi vida mal contada por adictos y cristianos». Una forma elegante de desestimar las acusaciones sin amplificar el conflicto ni responder agravios.
Quien sí intervino de forma directa fue la madre y mánager del artista, Aldana Ríos. A través de un video en redes sociales, compartió imágenes de su hijo sonriendo y pasando tiempo con amigos y familia, en clara alusión a los dichos de Rincón. “Si supieras lo que me fascina verte sonreír”, escribió, desmontando con una sola frase la idea de que el músico estaría “poseído” o inmerso en prácticas oscuras.
Tras la repercusión, Andrea Rincón optó finalmente por pedir disculpas. Aclaró que nunca quiso ofender a Milo J ni a su entorno y que sus comentarios fueron malinterpretados. También afirmó que no tiene nada contra el joven y reconoció que la polémica se desbordó más de lo que imaginó.