Patagonia
Comodoro Rivadavia declaró la emergencia tras el derrumbe del cerro Hermitte y mantiene evacuaciones por riesgo geológico
En los barrios afectados se mantienen las evacuaciones por riesgo geológico.
La ciudad de Comodoro Rivadavia quedó este fin de semana bajo emergencia geológica y urbanística tras el derrumbe del cerro Hermitte, un evento que obligó a evacuaciones masivas, activó operativos de contención y mantiene zonas cerradas por riesgo estructural. La medida fue aprobada por la comisión de receso del Concejo Deliberante mediante una ordenanza que regirá por 90 días.
El episodio impactó principalmente en los barrios Sismográfica, Marquesado y Los Tilos, en la zona de Kilómetro 3, donde el desplazamiento de grandes volúmenes de tierra provocó daños severos en viviendas. En algunos casos, las casas quedaron literalmente partidas en dos por el movimiento del terreno.
Las autoridades resolvieron mantener cerrado el perímetro afectado por al menos 48 horas, bajo la advertencia de que el suelo “sigue latiendo” y presenta un riesgo urbano latente.
Facultades excepcionales y plan de contingencia
La ordenanza habilitó al Ejecutivo municipal a realizar reestructuraciones presupuestarias, transferencias de partidas y uso de fondos de libre disponibilidad, además de gestionar asistencia financiera ante organismos provinciales, nacionales o internacionales, para afrontar los costos de la emergencia.
Según el Plan de Contingencia el objetivo inmediato es garantizar una evacuación segura y ordenada, con alojamiento temporario, asistencia básica, cobertura sanitaria y seguridad por un plazo inicial de 30 días, minimizando riesgos sociales y sanitarios.
El operativo se organiza en cuatro fases:
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Fase 1 (Día 0-1): activación del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), censo rápido y evacuación priorizada.
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Fase 2 (Día 1-3): reubicación, alojamiento y asistencia inicial.
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Fase 3 (Día 4-10): estabilización, seguimiento sanitario y refuerzo de seguridad.
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Fase 4 (Día 11-15): evaluación técnica para definir retorno o extensión de la evacuación.
Advertencia técnica: un fenómeno inédito y de evolución incierta
En una conferencia de prensa encabezada por el intendente Othar Macharashvili, junto a funcionarios municipales, bomberos y especialistas, se confirmó que el colapso ya venía siendo monitoreado por equipos técnicos.
“Afortunadamente no tenemos que lamentar víctimas, producto del trabajo previo y de la responsabilidad de los vecinos que realizaron autoevacuaciones. Desde el primer momento activamos el Comité de Crisis y el protocolo que se venía trabajando”, sostuvo el jefe comunal, al asegurar que el municipio continuará acompañando a las familias afectadas.
El geólogo José Paredes, de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, advirtió que se trata de un deslizamiento de gran magnitud, inédito en la zona, y que el proceso “no está completamente estabilizado”, por lo que no es posible anticipar su evolución en el corto plazo.
“Lo más importante es evitar pérdidas humanas. Este es un problema geológico de gran escala que se va a instalar de manera crónica y va a requerir soluciones sociales y territoriales a largo plazo”, alertó.
Mientras continúan las tareas de observación y control, la situación mantiene en vilo a la ciudad y abre un debate de fondo sobre la planificación urbana, los riesgos ambientales y la capacidad de respuesta ante eventos extremos en una de las principales ciudades petroleras del país.




