Neuquén
El futuro de la mano dura llegó hace rato a Vaca Muerta
La Legislatura aprobó el uso de las Taser para la Policía. Se copia el modelo Bullrich.
La Legislatura de Neuquén acaba de aprobar el uso de armas no letales para la Policía, como las pistolas Taser y otros dispositivos menos letales como las Byrna. Un método extendido en la seguridad del primer mundo, aunque con algunas objeciones técnicas.
Este paso forma parte más que de una política, de un modelo y una forma de seguridad que emula a las fuerzas federales, impulsada por el gobierno de Rolando Figueroa. El gobernador se ha propuesto un “trabajo conjunto” con la Nación para enfrentar la creciente inseguridad en la provincia.
En esta línea, ya cerraron filas el ministro de Seguridad de Neuquén, Matías Nicolini, el jefe de fiscales José Gerez, y las más alta cúpulas de la seguridad de la presidencia de Javier Milei.

Patricia Bullrich presenta las armas lno letales en todo el país. En Neuquén la Legislatura les dio el respaldo.
Es el modelo de mano dura que sugiere la ministra de Seguridad de la Nación (también fue la de Mauricio Macri), Patricia Bullrich, que implica “militarizar” Neuquén con la Gendarmería Nacional, sobre todo en los yacimientos de Vaca Muerta. Una ministra que se hace autobombo con la lucha contra el narcotráfico, una empresa que ha fracasado en casi todo el mundo.
Armas no letales: un gesto de Neuquén a Nación
Y para no quedar atrás, la Policía del Neuquén tiene que ofrecer algún gesto de aprobación a esas políticas, y en este caso, es la aprobación del uso de armas no letales, un método que se usa hace décadas en los Estados Unidos.
La iniciativa no pasa desapercibida en Neuquén y genera tensiones dentro de la política neuquina.
En la votación, el proyecto del PRO que comanda el diputado Marcelo Bermúdez, obtuvo 25 votos a favor, mientras que siete diputados, entre ellos representantes del peronismo, el Frente de Izquierda y una fracción del Movimiento Popular Neuquino (MPN), se opusieron.
Rebeldes con causa: la familia Rucci
Uno de los puntos de conflicto es el rol de Daniela Rucci, hija de Marcelo Rucci, líder de Sindicato de Petrolero y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa.
La familia Rucci mantiene una relación áspera con figuras de peso nacional como Patricia Bullrich ytambién con el propio gobernador Figueroa.
Marcelo Rucci, además de rechazar este proyecto, ha mostrado preocupación ante una posible “militarización” de Vaca Muerta, que podría limitar el derecho a la protesta sindical en la industria petrolera.
Su temor es que este tipo de armamento, bajo la consigna de “mantener la paz social”, se utilice en operativos que podrían afectar los reclamos de los trabajadores en los yacimientos.
Las investigaciones federales: ¿Sólo narcomenudeo?
En el fondo, estas armas no letales abren un debate mucho más amplio sobre la seguridad en Neuquén. La criminalidad en la provincia va en aumento, y un fenómeno que inquieta es el crecimiento del narcomenudeo.
La iniciativa del gobierno provincial contempla la posible aplicación del Código Procesal Penal Federal para causas relacionadas con el narcotráfico, pero esto también ha generado interrogantes.
¿Qué pasará con otras causas que afectan a la provincia, como la corrupción y el lavado de dinero?
Algunos críticos temen que, al igual que ocurre en el ámbito federal, se trate con permisividad a grandes empresas involucradas en estas prácticas, evitando una investigación exhaustiva sobre su rol en la economía neuquina.
Además, la Policía del Neuquén ha enfrentado casos de consumo de drogas entre sus filas, con efectivos que dieron positivo en consumo de cocaína. Esta es una buena señal.
Esto expone una problemática interna que cuestiona la capacidad de la institución para manejar estos dispositivos de forma adecuada, sin que se conviertan en herramientas de abuso o represión desproporcionada.
Para Figueroa y otros impulsores del proyecto, el uso de armas no letales representa una herramienta para proteger tanto a la ciudadanía como a los propios agentes policiales.
La intención es reducir el uso de la fuerza letal en intervenciones policiales, mitigando el riesgo de fatalidades.
Las Teaser contra la protesta social
Sin embargo, la oposición alerta sobre el riesgo de que estos dispositivos sean utilizados contra manifestaciones o reclamos sociales, especialmente en un contexto donde el poder económico y las presiones empresariales de la industria petrolera tienen un peso significativo.
En el trasfondo de esta decisión, resuenan las demandas de las empresas de hidrocarburos, que buscan garantizar un entorno estable en Vaca Muerta para sus operaciones, con cada vez menos margen para las protestas y conflictos laborales.
Este “trabajo conjunto” entre la provincia y la Nación, según algunos sectores críticos, responde a una necesidad de las petroleras de asegurar la paz social, sin importar el costo sobre el derecho a la protesta y el impacto que ello pueda tener en la convivencia democrática.
Neuquén, una provincia que ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años debido al boom de Vaca Muerta, se encuentra en una encrucijada.
La adopción de armas no letales, bajo la promesa de un mayor control y seguridad, marca un nuevo rumbo que rompe el equilibrio entre la seguridad pública, los derechos civiles y la autonomía en la gestión de la seguridad.
La pregunta que queda en el aire es si este modelo federal garantizará un verdadero orden o si, por el contrario, limitará derechos y aumentará las tensiones en una región compleja y estratégica para el país.
Por ahora, el gobierno de Neuquén pretende quedar bien con cualquier iniciativa del gobierno nacional.




