Deportes
San Lorenzo busca recuperarse con Insúa en el banquillo
San Lorenzo trae de regreso a Rubén Darío Insúa como nuevo entrenador tras la salida de Pipo Gorosito, buscando recuperarse en medio de la…
San Lorenzo inició ayer un nuevo ciclo en el banquillo con el regreso de Rubén Darío Insúa, quien reemplaza a Pipo Gorosito tras la salida del entrenador anterior. El club enfrenta un contexto de crisis institucional con embargos y vencimientos que limitan las posibilidades de competir, pero la hinchada invoca la épica de equipos históricos que dieron más de lo que podían.

El sábado, los hinchas cantaron con nostalgia pidiendo «Camboyanos» y «Matadores», recordando aquellos planteles de fines de los 80 que jugaban bajo condiciones precarias pero entregaban el 150% en la cancha. El Gallego Insúa, criado en el club y conocedor de su historia, viene de hacer un doctorado en sacar agua de las piedras, como define el texto su capacidad para obtener resultados con recursos limitados.
En su segundo paso anterior por el Ciclón, Insúa armó un equipo rocoso, incómodo y austero, difícil de vulnerar pese a sus escasas fantasías ofensivas. Dejó al club en Copa Libertadores y logró campañas meritorias. Su discurso moderado ahora no excluye objetivos asequibles, como entrar en playoffs del Clausura.
Los últimos dos años en Barracas Central acentuaron su perfil: con un plantel muy limitado, llegó a una Sudamericana y en dos oportunidades a playoffs locales. Esa experiencia reciente lo posiciona como especialista en competir con lo que hay, sin excusas.
Fabián García, principal ayudante de Insúa, fue integrante de aquel histórico equipo de fines de los 80, lo que refuerza la continuidad de una línea de trabajo basada en el esfuerzo y la austeridad. La dupla conoce el club desde adentro y entiende qué demanda la hinchada en épocas de penuria.
Sin embargo, Insúa sabrá que el contexto actual presenta desafíos distintos. Tras dos años defendiendo árbitros en Barracas Central, difícilmente será creíble si se queja del arbitraje. Además, deberá lidiar con un VAR desde Ezeiza que puede anular goles en búsqueda de detalles mínimos, algo que no ocurría en aquellos equipos de los 80 que la hinchada evoca.
La gente no es ingenua y sabe que difícilmente pueda pedirle al plantel actual que juegue como aquel equipo histórico de Veira, Rendo y Tojo. Pero tampoco se resigna a que no se repita la épica de equipos que, bajo penosas condiciones, consiguieron resultados impensados. Eso es lo que San Lorenzo espera de Insúa en este nuevo ciclo.






