boca de pozo
Burnham ratificó ante el Parlamento que Reino Unido será «implacable» en la defensa de Malvinas
Sin nombrarlo, el primer ministro británico respondió a los reclamos de Milei con la misma fórmula que usan los gobiernos británicos desde Thatcher.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ratificó este miércoles ante la Cámara de los Comunes que su gobierno será «implacable» en la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas, en su primera declaración pública sobre el tema desde que el presidente Javier Milei anunció la semana pasada sanciones contra empresas que operan en el archipiélago y relanzó el reclamo de soberanía argentina en cadena nacional.

La intervención de Burnham se produjo durante una sesión de preguntas parlamentarias, en respuesta a una consulta de la líder conservadora Kemi Badenoch, quien sí nombró explícitamente a Argentina: «No es ningún misterio que Argentina está ahora amenazando a las Malvinas y tenemos que mostrar que la soberanía de este territorio británico no es negociable», dijo Badenoch. Burnham, en cambio, no mencionó ni a Milei ni a la Argentina en ningún momento de su respuesta.
La fórmula de siempre
Lo que dijo el primer ministro laborista no se diferenció en nada de lo que dicen los gobiernos británicos, laboristas o conservadores, desde la gestión de Margaret Thatcher en 1982 a la fecha: «Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos. Esto nunca cambiará con este Gobierno, y vamos a ser implacables a la hora de defenderlo.»
La referencia apuntó al referéndum de 2013, en el que el 99% de los participantes eligió permanecer bajo soberanía del Reino Unido.
Las palabras de Burnham llegaron en medio de una escalada diplomática generada por la cadena nacional del 4 de septiembre, en la que Milei anunció sanciones contra cinco petroleras que operan en las islas, instruyó a priorizar la base naval en Tierra del Fuego en el Presupuesto 2027 e impulsó un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía. La movida argentina se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pusiera bajo revisión la posición histórica de Washington sobre la cuestión, lo que Milei interpretó como una apertura para relanzar el reclamo.
La respuesta de Burnham no fue aislada. El martes, un día antes, la secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Kirsty McNeill, había intentado bajar la tensión desde el mismo Parlamento: «El Reino Unido quiere continuar manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina con respecto a un rango de intereses compartidos», declaró McNeill.
La combinación de los dos mensajes —firmeza de Burnham, tono conciliador de McNeill— sugiere una estrategia deliberada: mantener la posición de fondo sin escalar el conflicto diplomático.






