Patagonia
Alonso en Río Negro: “El próximo gobierno enfrentará un país en crisis”.
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, llegó a Río Negro para fortalecer la candidatura presidencial del gobernador Axel Kicillof. Durante su visita a Viedma, participó en una jornada organizada por la Universidad Nacional de Río Negro y mantuvo reuniones políticas con figuras locales. Su mensaje fue claro: el próximo gobierno deberá enfrentar la compleja realidad de un «país de posguerra», marcado por crisis económicas y sociales.
Alonso enfatizó la necesidad de construir una “gran alternativa” política que sea “profundamente federal”, abarcando actores de distintos espacios opositores al gobierno de Javier Milei. Según el ministro, el desafío actual no solo es electoral, sino de gobernabilidad, ya que el próximo gobierno se enfrentará a un panorama difícil debido al deterioro de la economía y el recorte de recursos a las provincias.

Durante su visita, se reunió con el vicegobernador Pedro Pesatti para discutir la situación tanto provincial como nacional. En sus declaraciones, Alonso subrayó que la relación entre el gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires es crítica, especialmente dado que la provincia aporta un significativo porcentaje de los recursos del país pero recibe muy poco a cambio. Esta disparidad, junto con el recorte de fondos específicos, complica aún más el escenario para gobernar.
El enfoque de Kicillof, según Alonso, no se centra en candidaturas sino en la necesidad de construir una alternativa viable que responda a las demandas de la sociedad. El ministro destacó la importancia de escuchar a las provincias y de construir respuestas desde una base amplia que incluya a todos aquellos que deseen participar en la construcción de un programa de gobierno que aborde la crisis actual.
Alonso también abordó cuestiones de seguridad y la problemática de las policías municipales, así como el uso de pistolas Taser y teléfonos celulares en cárceles. En relación a la seguridad, subrayó la necesidad de un marco legal claro para la coordinación entre las fuerzas de seguridad y los municipios, enfatizando que la discusión no es solo sobre la creación de policías municipales, sino sobre definir competencias y funciones.
Finalmente, el ministro hizo hincapié en la gravedad del uso de celulares en las penitenciarías, señalando que muchas organizaciones criminales operan desde allí. Propuso restringir el uso de teléfonos para los presos peligrosos y avanzar en el aislamiento de aquellos que dirigen actividades delictivas desde dentro de las cárceles. Esta situación, según Alonso, requiere un enfoque serio y contundente para abordar el problema de la criminalidad en el país.



