Política
“Se está regalando el país”: Máximo Kirchner criticó con dureza la reforma de la Ley de Glaciares
El líder de La Cámpora cerró el debate de su bloque con un discurso centrado en la soberanía de los recursos naturales.
Durante el cierre del debate legislativo, el diputado nacional de Unión por la Patria, Máximo Kirchner, lanzó duras críticas contra la aprobación de las reformas a la Ley de Glaciares. El legislador sostuvo que, bajo el pretexto de atraer inversiones, el Congreso está otorgando una «patente de corso» a las empresas extranjeras, lo que en su visión equivale a una entrega de la soberanía nacional. “Se está regalando el país y esto no tiene destino”, sentenció al referirse al impacto de la nueva normativa.
Kirchner aclaró que su espacio no se opone a la llegada de capitales externos, pero insistió en que debe ser el pueblo argentino, a través de sus representantes, quien fije las condiciones de dichas inversiones. En ese sentido, cuestionó la necesidad de avanzar sobre áreas protegidas cuando existen extensos territorios aptos para la explotación sin poner en riesgo los recursos hídricos. “¿Vamos a poner en peligro los glaciares y periglaciares?”, preguntó retóricamente ante el recinto.

En su intervención, el diputado comparó la situación minera local con la de Chile, señalando que, a pesar de que el país vecino exporta diez veces más que Argentina, esto no se ha traducido en una mejora sustancial de su macroeconomía, citando un déficit fiscal del 9%. Con este ejemplo, Kirchner buscó desmitificar la idea de que la flexibilización de los controles ambientales sobre la minería sea la solución definitiva para los problemas económicos del país.
Asimismo, vinculó la problemática de los glaciares con la situación de otros recursos estratégicos como la energía y los alimentos. Lamentó que, en el país de Vaca Muerta, los ciudadanos enfrenten dificultades para cargar combustible y criticó la falta de políticas integrales para el gas. «En el país de las vacas cada vez se come menos carne y menos leche», afirmó, trazando un paralelismo con la desprotección de los glaciares, a los que calificó como una de las maravillas del mundo.
Finalmente, el referente de La Cámpora concluyó que la discusión parlamentaria carece de un horizonte de desarrollo real para la sociedad argentina. Al reafirmar que la reforma ignora la importancia estratégica de las cuencas hídricas en favor de intereses corporativos, cerró su discurso enfatizando que la entrega de recursos naturales sin los cuidados adecuados deja al país sin un destino sustentable para las futuras generaciones.



