Política
A 34 años del atentado a la Embajada de Israel: Javier Milei encabezará el acto central
El Gobierno nacional participará del homenaje en el sitio donde explotó el coche bomba en 1992.
El presidente Javier Milei asistirá esta tarde al acto oficial por el 34° aniversario del atentado a la Embajada de Israel, un ataque que dejó un saldo de 29 víctimas fatales. La conmemoración está prevista para las 14:50 en la intersección de las calles Arroyo y Suipacha, el lugar exacto donde el 17 de marzo de 1992 la explosión de un coche bomba marcó el inicio del terrorismo internacional en suelo argentino.
El jefe de Estado estará acompañado por una comitiva de alto perfil, que incluye a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al canciller Pablo Quirno, junto a otros funcionarios del gabinete. La participación presidencial busca reafirmar el compromiso del Ejecutivo con la memoria de las víctimas, entre las cuales se encontraban ciudadanos de diversas nacionalidades —incluyendo argentinos, israelíes, bolivianos y uruguayos— y personas que realizaban sus tareas cotidianas, como un taxista, un sacerdote y obreros de la zona.

La campaña de este año se desarrolla bajo la consigna «La primera vez no se olvida», con el objetivo de visibilizar el impacto histórico de este primer ataque, ocurrido dos años antes del atentado a la AMIA. Aquel 18 de julio de 1994, la mutual israelita fue blanco de un segundo golpe terrorista que se cobró la vida de 85 personas.
A nivel judicial, la causa de la Embajada se caracteriza por una prolongada impunidad, ya que hasta el día de hoy no existen imputados ni condenados, a pesar de las intervenciones de la Corte Suprema, el FBI y el Mossad. Sin embargo, un giro significativo se produjo en abril de 2024, cuando un tribunal federal argentino sentenció que el Estado de Irán y la organización Hezbolá fueron los responsables de organizar, financiar y ejecutar el ataque.
Dicho fallo judicial no solo implicó a militares y políticos iraníes que contaban con inmunidad diplomática al momento del hecho, sino que también apuntó contra funcionarios argentinos. El tribunal denunció maniobras de manipulación de evidencia e intentos de encubrimiento del crimen, arrojando luz sobre las irregularidades que impidieron el avance de la justicia durante más de tres décadas.



