Política
Trabajadores de Fate, CTERA y movimientos sociales cortaron Panamericana en plena jornada de paro
La concentración se da en medio del paro general convocado por la CGT y tras el anuncio del cierre definitivo de la planta de Fate.
Trabajadores de la planta de Fate, docentes nucleados en CTERA y distintas organizaciones sociales realizaron este jueves un corte total en la Autopista Panamericana, a la altura de Virreyes. La medida se desarrolla en el Ramal Tigre, en plena jornada de paro general impulsada por la CGTcontra la reforma laboral.
En el lugar intervino personal de la Gendarmería Nacional, que pidió a los manifestantes liberar al menos medio carril para evitar una congestión mayor. La protesta se originó tras el anuncio del cierre inmediato de la planta que la empresa mantenía en el partido de San Fernando, lo que implica el despido de 920 trabajadores.

Los trabajadores de FATE y sus familias acaban de CORTAR TOTALMENTE la Avenida Panamericana mano a Capital. No se puede ingresar a la Ciudad de Buenos Aires. La fábrica fundió después de 86 años. 920 trabajadores despedidos pic.twitter.com/Sx76VnbiRF
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) February 19, 2026
El comunicado oficial de Fate confirmó una preocupación que ya circulaba entre los empleados desde el lunes, cuando recibieron notificaciones para no presentarse a trabajar. La compañía aclaró que no se trata de un proceso preventivo ni de una reestructuración: el cierre es definitivo y se liquidarán activos, pagos a proveedores y las indemnizaciones correspondientes.
La firma venía alertando desde mayo de 2024 sobre la pérdida de competitividad frente al avance de importaciones. Solo en un mes de 2025 ingresaron 860.000 neumáticos al mercado local, lo que obligó a la empresa a reducir precios un 15% y afectó fuertemente su rentabilidad.
El cierre de Fate cristaliza las consecuencias del modelo de Milei
A ese escenario se sumó un cuadro macroeconómico desfavorable, marcado por presión impositiva, restricciones cambiarias y falta de incentivos a las exportaciones. En este contexto, el cierre de Fate ya es un símbolo del deterioro industrial y un detonante más para una jornada atravesada por protestas y tensiones en todo el país.



