Connect with us
http://politicaviral.ar/wp-content/uploads/2022/06/apaisado-sin-fondo-politica-viral.png

boca de pozo

La CGT frente a la reforma laboral: un triunvirato deslucido que no pega para negociar

La dirigencia cegetista ladra de costado y busca llevarse alguna modificación de último momento.

Publicado

en

*A lo mejor el pibe nunca aprende a andar en bici

no lo empujes, no sabe frenar

La tímida oposición de la CGT a la reforma laboral se parece a la respuesta de esos perros viejos, que ladran de costado porque saben que no van morder. Es que la cúpula sindical combina bajas dosis de audacia con cálculos que no cierran. Temen que apretar denote flacidez.

Más allá del deseo que orienta la tendencia de cada dirigente, la mayoría de ellos sabe que los sindicatos perdieron representatividad, tanto entre los trabajadores que desconocen el amparo de la legislación laboral, como entre aquellos que, a pesar de tenerla, se esfuerzan por salarios de pobreza mientras sus dirigentes tienen hábitos parecidos a los de sus mandantes.

Con ese panorama, los dirigentes que se sienten más apoltronados en sus gremios le rehuyen a una pelea a todo o nada, donde nada parece ser el resultado más probable.

Recibir para negociar

Se sabe que el Gobierno es mal pagador y encierra en el ADN de buena parte de su elenco el íntimo deseo de terminar con el sindicalismo en la Argentina. Dos características que amenazan a quienes profesan prácticas conciliadoras en el culto cegetista. «Pero el diablo sabe más por viejo», acota uno que conoce desde «la casita» en la que moró Saúl Ubaldini en sus últimos días hasta los detalles más finos del busto que descansa en el hall de la sede de Azopardo.

Con la calle más o menos colmada y un documento que ya está cerrado, los triunvirus esperan construir el marco adecuado para, desde adentro del Congreso, hacer lobby por la modificación de algunos artículos.

«Mucha camiseta y cada vez menos gambeta»

Según consigna el periodista especializado Jorge Duarte en InfoGremiales, la dirigencia de la CGT espera que la movilización de hoy sea más potente que la de diciembre, que quedó algo languidecida.

Desde que el 2026 empezó a correr, los gobernadores esquivaron la foto con el triunvirato y prefirieron negociar directamente con Diego Santilli. Pero claro, se ocuparon principalmente de cuidar su caja, no la de los sindicatos y mucho menos la de los asalariados. Pero a no desanimar. Argentina es imprevisible.

Uno de los dirigentes en los que mejor se expresa el teorema que representa la reforma laboral para la CGT es Gerardo Martínez, al frente de la UOCRA desde hace 36 años.

Para Martínez, la reforma laboral «es antisindical» y «no genera empleo formal». Dos puntos en los que coinciden tanto los defensores como los detractores de la ley. Martínez, también señaló que en las reuniones del Consejo de Mayo nunca se habló de una ley de verdad, pero, a renglón seguido, destacó la importancia de mantener el diálogo con el Gobierno. ¿El diálogo tiene frutos tan opacos o exiguos que ni merecen la pena ser nombrados o es más complejo? La respuesta no es excluyente.

Pese a todo, el triunvirato se aferra a la camiseta. Después de todo, Milei no es el primero que quiso llevárselos puestos y ahí están. Con toda su historia, un poder económico menguado pero lejos de estar extinguido, y algún poder de movilización, la dirigencia gremial busca hoy no pagar caro la derrota, porque la historia sigue.

Advertisement

*Acorazado Potemkin. A lo Mejor.