boca de pozo
Con la salida de Reidel, se complica el Nobel de economía para Milei
El Presidente y el funcionario renunciado en medio de acusaciones por licitaciones truchas y sobreprecios decían reescribir «la teoría económica».
La optimalidad de Pareto es un criterio de eficiencia para evaluar asignaciones de recursos. Una asignación es óptima en el sentido de Pareto si no existe otra asignación factible que mejore a alguien sin empeorar a nadie.
Demián Reidel, quien este lunes presentó su renuncia a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina, construyó una trayectoria profesional que combinó academia de elite, finanzas internacionales y gestión pública, hasta quedar envuelto en acusaciones por presuntas irregularidades en la empresa estatal.

Reidel, además, fue jefe de asesores de Javier Milei y un hombre de mucha cercanía con el Presidente, tanto es así que el mandatario llegó a decir que estaban «reescribiendo gran parte de la teoría económica para poder derivar optimalidad de Pareto, tanto estática como intertemporal, teniendo funciones de producción no convexas, es decir que si nos termina de salir bien probablemente me den el nobel de economía junto a Demian».
Los esfuerzos por reescribir la teoría económica parecen haber llevado a Demian a reescribir su actualidad. Pero la optimalidad de Pareto quedó en el camino. A pesar de que sus honorarios en nucleoeléctrica alcanzaban los 14 millones de pesos mensuales, el economista no habría resistido la tentación armar licitaciones truchas y definir la compra de bienes y servicios con altos sobreprecios.
Entre los chanchullos que se ventilaron figura uno carente de toda originalidad: sobreprecios en la contratación de servicios de limpieza. Más sofisticado y lucrativo buscó ser la maniobra para asignar la compra de un software con un sobreprecio que los trabajadores calculan en un mil por ciento.
Por otra parte,una investigación de El Disenso evacuó las dudas al revelar un proceso de fuerte desendeudamiento en las cuentas personales de Demian Reidel, que logró saldar un pasivo de más de 800 millones de pesos en 18 días. Si nadie demuestra que alguien salió perjudicado en esa operación, no quedará otra que darle el Nobel de economía.



