Política
Navidad austera: el consumo apenas repuntó y expuso los límites del ajuste de Milei
Las ventas crecieron solo 1,3% impulsadas por promociones y crédito.
El leve crecimiento del 1,3% en las ventas navideñas de los comercios minoristas pymes dejó más preguntas que alivio. En un contexto de fuerte austeridad presupuestaria impulsada por el gobierno de Javier Milei, el repunte estuvo lejos de reflejar una recuperación genuina del consumo y se apoyó, casi exclusivamente, en promociones agresivas y en la reaparición del crédito como salvavidas de corto plazo.
Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), nueve de cada diez comercios debieron implementar acciones especiales para sostener las ventas. Descuentos por pago en efectivo de hasta el 50%, financiación en cuotas y condiciones comerciales más flexibles se volvieron la norma, no la excepción. El ticket promedio alcanzó los $36.266, aunque con fuertes desigualdades entre rubros: mientras el calzado trepó a $60.041, sectores más masivos como librerías quedaron muy por debajo, con $34.484.

El ánimo entre los comerciantes reflejó esa fragilidad. Casi la mitad consideró que las ventas apenas cumplieron con las expectativas, mientras que un tercio admitió resultados mejores a los previstos, en general vinculados a estrategias puntuales de financiamiento o a beneficios provinciales. Sin embargo, uno de cada cinco locales no logró alcanzar sus objetivos, una señal clara de que el consumo sigue condicionado por la pérdida de poder adquisitivo.
El desempeño sectorial también expuso las tensiones del modelo económico actual. Perfumería fue la gran ganadora, con un salto del 27,8%, favorecida por un calendario comercial más extenso. Calzado y Marroquinería (+3,3%) e Indumentaria (+1,3%) lograron números positivos gracias a la financiación en hasta 12 cuotas y al impacto de bonos provinciales, que funcionaron como paliativos frente al ajuste de los ingresos.
En cambio, los rubros más sensibles a la apertura importadora y al recorte del gasto mostraron retrocesos. Los equipos de audio, video y celulares cayeron un 4%, con una demanda cada vez más selectiva, mientras que la Juguetería sufrió una baja del 6,6%, golpeada por la competencia de canales de bajo costo. Las Librerías también cerraron en rojo (-1,4%), pese al intento de adelantar compras del ciclo lectivo.
El informe de CAME sintetiza el cuadro: hubo mayor previsibilidad de precios, pero el consumo se volcó casi exclusivamente a productos económicos y ofertas puntuales. Más que una señal de recuperación, la Navidad dejó al descubierto los límites del ajuste libertario. Sin promociones extremas, crédito y descuentos excepcionales, el consumo habría cerrado el año en caída.



