Política
La CGT y los diputados sindicales activan una estrategia común para frenar la reforma laboral en el Congreso
Exploran el posicionamiento de los Gobernadores y avanzan en contactos con el bloque de Pichetto.
En un encuentro reservado la CGT recibió este martes en la sede de Azopardo a los diputados nacionales de extracción sindical para delinear una hoja de ruta frente a la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei. La reunión, que duró una hora y media, marcó el debut de la nueva conducción cegetista en su vínculo con los espacios políticos y dejó una consigna central: construir una estrategia coordinada para bloquear o modificar el proyecto oficial.
Por parte del Congreso participaron Sergio Palazzo (La Bancaria), Mario “Paco” Manrique (SMATA), Vanesa Siley (SITRAJU), Hugo Yasky (CTA) y Hugo Antonio Moyano (h), todos representantes del sindicalismo dentro del bloque Unión por la Patria o aliados directos. En la CGT los recibieron los cotitulares Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, junto a dirigentes como Héctor Daer, José Luis Lingeri, Osvaldo Lobato, Sergio Sasia, Juan Carlos Schmid, Guillermo Moser, Pablo Flores y referentes de sectores docentes, textiles, judiciales y gráficos.

Un frente común para el Congreso
La evaluación unánime fue que el oficialismo buscará avanzar a paso firme con su propuesta laboral durante las sesiones extraordinarias, pero que no existe ninguna garantía de que convoque a la CGT al debate, pese a que Diego Santilli deslizó esa posibilidad en un diálogo informal durante la conferencia anual de la UIA.
Ante ese escenario, sindicatos y diputados acordaron acelerar contactos con bloques opositores “cercanos o lindantes” al peronismo, aceitar los vínculos con el propio PJ y explorar el posicionamiento de los gobernadores, que podrían jugar un rol clave durante el debate parlamentario.
La conducción cegetista ya inició gestiones con mandatarios provinciales, según pudo saber el sitio especializado InfoGremiales, en busca de medir su disposición a intervenir en la discusión laboral o presionar a sus legisladores.
Reunión con Pichetto y plan de mediano plazo
Un punto central del encuentro fue la confirmación de que la CGT se reunirá la próxima semana con el bloque que conduce Miguel Ángel Pichetto, actor clave en la negociación de mediados de 2024, cuando logró junto a la central obrera recortar el capítulo laboral incluido originalmente en la Ley Bases.
La expectativa sindical es que ese espacio —hoy articulado en torno a Hacemos Coalición Federal— vuelva a ser decisivo en la construcción de mayorías o vetos durante el tratamiento de la futura reforma.
Sin embargo, por la dinámica de las sesiones extraordinarias, la oposición no tiene margen para presentar iniciativas propias. Por eso, varios espacios parlamentarios y sindicales ya trabajan en proyectos alternativos que puedan ser incorporados en el temario de 2026, con foco en una agenda laboral que incluya formación profesional, modernización productiva, empleo joven y registración sin pérdida de derechos.
La mesa ampliada de Azopardo no solo sintetizó el rechazo a la reforma sino también la necesidad de mostrar cohesión en un momento de tensiones internas en el peronismo y reacomodamientos en el Congreso.
La presencia de una veintena de dirigentes de peso —Daer, Lingeri, Schmid, Sasia, Moser, Moreira y Volcovinsky, entre otros— buscó enviar un mensaje: la CGT vuelve a involucrarse de manera orgánica en la discusión legislativa, con interlocutores propios dentro de Diputados y con una estrategia de múltiples carriles.



