Internacionales
Gaza al límite: el colapso de la esperanza y el azote humanitario
La situación es crítica, y organismos internacionales alertan sobre un recrudecimiento inminente de la crisis.
La Franja de Gaza vuelve a ser escenario de una catástrofe humanitaria sin precedentes. Tras el colapso de la tregua, Israel ha reanudado sus ataques aéreos y lanzado una nueva incursión terrestre, sumándose al bloqueo de ayuda humanitaria impuesto hace un mes y al corte de suministro eléctrico. La situación es crítica, y organismos internacionales alertan sobre un recrudecimiento inminente de la crisis.
Muerte y desesperación: la cifra que no cesa de crecer
Los últimos ataques israelíes han cobrado la vida de al menos 98 personas en Gaza, según el Ministerio de Sanidad controlado por Hamás. Impacta especialmente que 25 de los fallecidos se encontraban en puntos de distribución de ayuda humanitaria, elevando a 1.157 la cifra de muertos mientras buscaban alimentos. Desde el 7 de octubre de 2023, la ofensiva israelí ha causado 59.921 víctimas.
La comunidad internacional no puede ignorar estos números. Incluso el presidente estadounidense Donald Trump, en una rueda de prensa desde Escocia, ha señalado que «Israel tiene mucha responsabilidad» en la escasez de ayuda en Gaza, y que «puede hacer mucho» para mejorar la entrada de suministros. Trump, además, anunció una «contribución» de 60 millones de dólares para enviar alimentos, aunque con la cautela de que «mucha [ayuda] la roba Hamás o alguien». La gravedad es tal que, por primera vez, organizaciones israelíes como B’Tselem y Physicians for Human Rights Israel han acusado al Gobierno israelí de estar cometiendo un «genocidio» en la Franja.
Gestos insuficientes: entre la admisión tácita y la pasividad
Ante la creciente condena internacional por la hambruna en Gaza, Israel ha anunciado una serie de medidas para «mejorar la respuesta humanitaria». Estas incluyen permitir el lanzamiento de ayuda desde el aire –incluso por ellos mismos y la Fuerza Aérea de los Emiratos Árabes Unidos– y establecer una «pausa táctica en la actividad militar» en algunas zonas con «corredores humanitarios designados».
Sin embargo, Hamás ha calificado estas acciones como un «engaño» para «blanquear su imagen», una afirmación que parece cobrar fuerza tras un ataque aéreo que se produjo durante una de estas «pausas tácticas», cobrándose la vida de una madre y sus cuatro hijos.
Si bien Israel insiste en que no es responsable de la catástrofe humanitaria y niega imponer restricciones a la ayuda, estas afirmaciones son cada vez menos aceptadas por sus aliados más cercanos en Europa, las Naciones Unidas y otras agencias humanitarias. Es probable que las nuevas medidas sean un gesto hacia esos aliados, que, como Gran Bretaña, Francia y Alemania, han emitido contundentes declaraciones instando a Israel a «levantar de inmediato las restricciones al flujo de ayuda y permitir urgentemente que la ONU y las ONG humanitarias realicen su trabajo para combatir la hambruna».
Israel impuso un bloqueo total a la ayuda, estableciendo un nuevo sistema de distribución, la «Fundación Humanitaria de Gaza» (FGH), destinada a sustituir la red de la ONU, bajo la acusación de que Hamás robaba la ayuda. La ONU, sin embargo, niega estas acusaciones y no cooperará con la FGH, la cual consideran inhumana y militarizada. Además, ha habido reportes alarmantes, incluso de un coronel retirado de las fuerzas especiales estadounidenses, que afirmó haber visto a colegas y soldados israelíes abrir fuego contra civiles en los puntos de la FGH. Más de 1.000 palestinos han muerto a tiros intentando acceder a estos emplazamientos.
Una crisis de proporciones bíblicas
Jonathan Whittall, director de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados (OCHA), cuya visa Israel ha amenazado con no renovar, ha sido tajante: «la situación humanitaria en Gaza nunca ha estado peor». Las medidas israelíes, para ser efectivas, deben acelerar el tránsito de camiones y garantizar que las fuerzas israelíes no disparen contra quienes buscan alimentos. Whittall denuncia un «abominable desprecio por el derecho humanitario» mientras continúan las operaciones militares.
La crisis es multifacética. El bloqueo israelí ha puesto en jaque la seguridad alimentaria de casi dos millones de gazatíes. Aunque la situación mejoró durante la tregua con la asistencia de la ONU, el bloqueo amenaza con dejar a una gran parte de la población sin alimento. Cifras de UNICEF revelan que el 31% de los niños en el norte de Gaza sufren desnutrición aguda. Además, 80 cocinas comunales están a punto de cerrar por falta de suministros.
Michael Fakhri, relator de la ONU para el derecho a la alimentación, ha calificado el bloqueo israelí como «un crimen contra la humanidad» y ha sugerido que negar alimento a millones de personas «puede ser catalogado sin duda como un genocidio».
El acceso al agua potable es otro desafío crítico. El corte eléctrico ha suspendido la planta desalinizadora de Deir al Balah, privando de agua a unas 600.000 personas en el centro de Gaza. Solo 1 de cada 10 gazatíes tiene acceso a agua limpia. Para organizaciones como Human Rights Watch, el corte de electricidad y la limitación del suministro de agua potable constituyen un «acto de genocidio».
Infancias robadas y un sistema de salud colapsado
Los niños son, sin duda, las víctimas más vulnerables. Alrededor de 1 millón de niños y niñas necesitan asistencia humanitaria para sobrevivir, representando casi el 50% de la población dependiente de ayuda internacional. A pesar de los esfuerzos durante la tregua para vacunar a más de 600.000 menores contra la polio, aún faltan dosis cruciales que el bloqueo israelí impide que entren.
La educación también está devastada: cerca del 94.7% de las escuelas han sido dañadas, y las instalaciones de la UNRWA ahora sirven de albergues. Más de 46.000 palestinos han sido asesinados desde octubre de 2023, y el 31% de ellos son niños.
Los centros médicos, vitales para una sociedad asolada por la guerra, están mayoritariamente destruidos. De los 36 hospitales en Gaza, solo la mitad permanecen parcialmente activos, todos dañados. La OMS reporta más de 110.000 heridos, muchos sin acceso a rehabilitación adecuada debido a la falta de infraestructura y personal especializado. Más de 1.000 trabajadores de la salud han sido asesinados. Fred Oola, Oficial Médico Superior del Hospital de Campaña de la Cruz Roja, lamenta: «En una noche, esto cambió», refiriéndose al regreso de las explosiones tras semanas de tregua.
La ayuda aérea: un gesto desesperado y peligroso
Israel ha publicado imágenes de lanzamientos aéreos de ayuda, presentándolos como una «mejora». Sin embargo, como han señalado expertos y la experiencia en otros conflictos como Kurdistán o Bosnia, el lanzamiento de ayuda aérea es un «acto de desesperación» y un «último recurso». Ni siquiera los aviones más grandes pueden transportar la misma cantidad de ayuda que un pequeño convoy de camiones.
Además, los riesgos son inmensos. En el Kurdistán iraquí en 1991, se vieron jóvenes correr a campos minados para recoger la ayuda, con trágicos resultados. Palets pesados cayeron sobre tiendas, matando familias. En Gaza, densamente poblada, donde la mayoría de los habitantes se hacinan en una pequeña área costera, es difícil que los palés caigan donde se necesitan. Cada palé será disputado por personas desesperadas y criminales. La solución real no son los lanzamientos aéreos, sino un alto el fuego y una operación de ayuda sin restricciones a largo plazo.
Mientras tanto, el primer ministro Benjamin Netanyahu y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, enfrentan órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional por «el crimen de guerra de inanición como método de guerra» y «crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos», acusaciones que niegan. La situación en Gaza no es solo una crisis humanitaria; es un testimonio de la fragilidad del derecho internacional y la urgencia de una intervención real.
¿Hasta cuándo la comunidad internacional seguirá observando este drama sin una acción contundente?




