En una conferencia de prensa realizada esta tarde, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, confirmó que los comicios bonaerenses se celebrarán el próximo 7 de septiembre, en una fecha distinta a la convocatoria nacional. Además, anunció que enviará a la Legislatura un proyecto para suspender las elecciones primarias (PASO) en el distrito.
La decisión del desdoblamiento electoral llega en medio de las tensiones hacia el interior del peronismo y con el Gobierno nacional por la implementación de la Boleta Única, un sistema que, según Kicillof, vuelve inviable una elección unificada:
“Cada persona debería votar con dos urnas distintas, dos sistemas distintos y dos boletas distintas. Es impracticable”, argumentó el mandatario.
Una jugada que reconfigura el escenario político bonaerense
Con este anuncio, la provincia de Buenos Aires se desmarca por primera vez del cronograma electoral nacional, al tiempo que pone en pausa la realización de las PASO, un mecanismo que viene siendo cuestionado desde diversos sectores del peronismo.
“Tengo la responsabilidad de tomar decisiones que sean a favor de la provincia”, sostuvo Kicillof, en clara alusión a las complicaciones logísticas y presupuestarias que implicaría mantener el esquema conjunto con Nación.
El gobernador defendió la medida como parte de su rol institucional: “No estamos ante una especulación, sino ante una necesidad concreta de proteger el derecho al voto de los y las bonaerenses en condiciones razonables”, expresó.
¿Qué viene ahora?
El anuncio de Kicillof agita el tablero político en la provincia más populosa del país. Con el proyecto de suspensión de las PASO ya en camino hacia la Legislatura, se abre una nueva etapa de definiciones internas en Unión por la Patria y en las distintas fuerzas con representación bonaerense.
Desde la oposición, se anticipan fuertes críticas por el cambio de reglas a poco de iniciar el cronograma electoral. Mientras tanto, el oficialismo provincial se prepara para una campaña en solitario que podría consolidar la figura de Kicillof sin el arrastre –positivo o negativo– de las candidaturas nacionales.
Según versiones periodísticas, en la noche del domingo hubo un encuentro entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, pero la falta de acuerdo obligó al Gobernador a ponerle la firma a una decisión que deberá afrontar sin el respaldo del Instituto Patria.