Política
Guillermo Francos habló sobre la compra de Telefónica: «El Gobierno debe evaluar si hay monopolio»
¿Podrá la Administración libertaria ponerle un freno -en contra de sus postulados políticos- a la concentración del mercado de las telecomunicaciones?
El Gobierno de Javier Milei enfrenta una nueva disyuntiva que se presentó ayer ante la compra de Telefónica Argentina por parte de Telecom, controlada por el Grupo Clarín. Mientras que desde la Administración libertaria despiertan sospechas de concentración de mercado, desde la oposición celebran lo que ven como una win win situation: el gobierno le quita los históricos privilegios al Grupo Clarín o el Grupo Clarín termina de corroer la ya desteñida imagen del oficialismo.
Este lunes por la tarde, la Oficina del Presidente emitió un comunicado que sorprendió a oficialistas y opositores. En el documento, el Gobierno anunciaba la decisión de investigar la compra de Telefónica por parte del Grupo Clarín, tras advertir que la transferencia dejaría el 70 por ciento de los servicios de telecomunicaciones en manos de un grupo económico (sí, el Grupo Clarín).
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) February 24, 2025
Tras el anuncio, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aseguró que el Ejecutivo analizará si la operación configura una situación monopólica antes de tomar una decisión. La movida reaviva el debate sobre la falta de regulación efectiva en el sector de telecomunicaciones.
«Es un acuerdo entre particulares», justificó Francos en una entrevista con A24, aunque admitió que la compra deberá pasar por el análisis de organismos de control. La transacción se encuentra en una etapa de «exposición pública», lo que significa que el Gobierno tiene la potestad de intervenir si detecta riesgos para la competencia. Sin embargo, la historia reciente sugiere que estas operaciones suelen avanzar sin mayores obstáculos.
El posible monopolio de Telecom encendió alarmas en distintos sectores. Con Personal y Flow en su cartera, la empresa ya domina el mercado de telefonía móvil, internet y TV. La adquisición de Telefónica consolidaría aún más su poder, dejándola con más de dos tercios del sector. La pregunta clave es si el Gobierno realmente aplicará controles o si primarán los intereses empresariales.
El ENACOM y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia serán los organismos encargados de evaluar la compra. Su rol es crucial, pero su independencia está en duda. La CNDC ha sido históricamente permisiva con las grandes fusiones, y el ENACOM no es ajeno a presiones políticas. En este contexto, la resolución de la compra se convierte en una prueba de fuego para la administración de Milei.
Más allá del análisis técnico, la operación tiene un fuerte peso político. La relación entre el Gobierno y el Grupo Clarín siempre es objeto de especulación. ¿Se impondrá el poder de Magnetto y compañía o la Administración libertaria podrá -en contra de sus postulados políticos- ponerle un freno a la concentración del mercado de las telecomunicaciones? La respuesta definirá el rumbo del sector y marcará la postura oficial sobre la concentración de medios en la Argentina.
Fuente: NA




