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¿Dónde fue a parar el ajuste político de Rolando Figueroa?
En febrero se anunció la baja del 50% de la planta política y $30 mil millones en estructuras.
El gobierno de Rolando Figueroa terminó el duelo de la eficiencia del gasto público, que había anunciado en febrero a dos meses de asumir. En ese momento, sostuvo que se había bajado “a la mitad”, la planta política, con una reducción de 30 mil millones de pesos.
Pero esos tiempos quedaron lejanos. La dinámica de la realidad política y del país, con los recortes que hizo el presidente Javier Milei y el clima de ralentización de la burocracia estatal, llevó no sólo a dar de alta esas estructuras. Sino también a crear otras nuevas. Nadie lo hubiera pensado hace unos meses.
En su momento, el vocero de esta iniciativa ejemplificadora del “gasto público”, fue el ministro Jefe de Gabinete Juan Luis “Pepé” Ousset, una persona de máxima confianza de Figueroa, que junto a la ministra de Desarrollo Humano, Gobierno Locales y Mujeres, Julieta Corrorzza, conforman el triángulo personal y político de Figueroa.
Ahorro en estructuras: ¿Dónde están los 30 mil?
Durante al menos dos meses hubo gente que bajó de categoría. Se recortaron direcciones provinciales, direcciones generales, jefaturas de departamentos y coordinaciones. Pero después de unos meses, algunas de esas estructuras ya están activas, con las mismas personas y también con otras traídas con la nueva gestión del Frente Neuquinizate.

El gobernador Rolando Figueroa pregona el ahorro, pero también creó estructuras.
“Tal fue la reducción que el 90% de las estructuras operativas del Gobierno fueron ocupadas por personal de planta permanente o personal que ya se venía desempeñando. En consecuencia, solo el 10% de las estructuras de gobierno fue cubierto con funcionarios que ingresaron en la presente gestión”, se dijo oficialmente en febrero.
Ousset había destacado lo que se había hecho en los primeros dos meses de gobierno, hasta el 10 de febrero. “Fue optimizar la asignación de recursos, sin perjudicar el normal funcionamiento del Estado”, dijo.
“Desde el 11 de diciembre todas las áreas administrativas y todas las áreas de servicios esenciales están funcionando con total normalidad”, sostuvo y agregó: “Lo que se hizo con cada uno de los ministerios fue trabajar en su reordenamiento”.
El reordenamiento al que se refirió Ousset está lleno de puntos opacos. Hubo gente que nunca le fue asignado una función, personas que no tenían oficina y por último, las denuncias de ñoquis.
El funcionario había asegurado que se ahorraron unos 32.000 millones de pesos al año (a valores de febrero), lo que representará alrededor de 128.000 millones de pesos en la proyección de los cuatro años de gobierno. Claramente, una cuenta desdibujada hoy por la inflación y por los nuevos anuncios de creaciones de ministerios.
¿Y las mil cartas documento?
El gobierno había dicho además que se habían enviado !más de mil cartas documento” a empleados para que regresen a sus puestos laborales. Los que no tenían funciones. Vale aclarar que pocos vieron esas cartas, incluso se especula que nunca las enviaron. Que solo eran intimaciones a través del Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE).
El reordenamiento al que se refirió Ousset está lleno de puntos opacos. Hubo gente que nunca le fue asignado una función, personas que no tenían oficina y por último, las denuncias de ñoquis.
El gobierno había dicho que se habían eliminado “cargos innecesarios” amparado en las políticas de transparencia. Que había cancelado los contratos de alquiler de vehículos “no esenciales” y también de celulares.
Se había creado la subsecretaría de Optimización de la Gestión Pública, a cargo de Mariane Bastusch, un área que prometía poner blanco sobre negro en los gastos administrativos y los controles de transparencia. Poco se ha difundido sobre las acciones y los resultados de ese sector.
Pero lo cierto que es la titular de esa área, fue nombrada también como administradora del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN), en reemplazo de Daniel Daglio, quien fue a para a la Coordinación del Ministerio de Salud, acompañando al ministro Martín Regueiro.
Este juego de pases y calibraciones políticas y administrativa del loteado gobierno de Figueroa, generan confusión a los mandos medios y bajos de la administración pública.
A todo esto nadie sabe si realmente se bajó a la mitad la planta política. Y otra cosa: ¿Fueron 30 mil millones de pesos?




