Neuquén
Paro de Salud en Neuquén: el gobierno achica las raciones de comida por la teoría de la «sábana corta»
El delegado de la Junta Interna de ATE en el Castro Rendón, Juan Millapán, denunció una profunda crisis presupuestaria y corte de la cadena de pagos en medio de la transición política.
ATE Neuquén lanzó un paro en Salud por 48 horas, desde la primera hora del martes, en medio de un conflicto de transición política y la revelación crítica de los hospitales de la provincia, sobre todo en el Castro Rendón, el más importante de la Patagonia. El conflcito es parte de la crisis de trnasición.
El cuadro de situación, denunciado por el gremio estatal, se resume en una escasez de insumos médicos, por el corte de la cadena de pagos a proveedores, a tres meses de que asuma el nuevo gobierno electo de Rolando Figueroa. Una de las particularidades es más que grave: la falta de comida para los enfermos y el personal del hospital y el “achique de raciones” para ahorrar dinero.
Este miércoles, el gremio podría tomar medidas de fuerza más extremas, al punto de llegar a cortar la Ruta 22, de acuerdo a los anuncios sindicales.
ATE pretende ir a fondo con este reclamo sensible, donde el recorte presupuestario –y los argumentos de la crisis- no son posibles en el contexto de garantizar el derecho humano. Acá, la teoría de la “sábana corta”, por la cual el estado no puede cubrir todos los gastos por las demandas, está fuertemente cuestionada.
Es que denuncian que no está garantizada para septiembre la cantidad de alimentos necesarios para brindarles tanto a los pacientes como al personal de guardia del hospital Castro Rendón, como eje central.

El hospital Castro Rendón está de paro por falta de raciones e comida.
“Desde la semana pasada, los nutricionistas que están a cargo de la cocina del Castro Rendón les informaron a los cocineros y las cocineras que, de acá a fin de mes, por hora, no estaba garantizada la cantidad de insumos”, denunció Juan Millapán de la Junta Interna de ATE en el hospital Castro Rendón.
El delegado sindical le puso números al cuadro de situación que se vive en el nosocomio más importante de la provincia de Neuquén: son unas 1.100 raciones de comida por día, entre las que se reparten entre la mañana y la tarde-noche en el hospital.
Los fines de semana esa cifra disminuye por la demanda. Además, de que cada paciente debe recibir su alimento conforme a su diagnóstico médico, debido a que hay personas hipértensas, con problemas gástricos y con diabetes.
“Lo preocupante es que no se están garantizando las raciones. Dicen que hay que achicar la cantidad de comida no solamente para pacientes, sino para compañeros que hacen recargo o guardias, ya que no están garantizados los insumos para brindar la dieta”, sentenció Millapan.
El dirigente gremial advirtió que esta crisis del recorte se viene manifestando hace varias semanas y ejemplifico, de manera sorprendente lo que sucede con las raciones de comida en el hospital.
“Una presa de pollo que antes se entregaba entera, ahora se corta en cuatro para que la salsa tenga gusto”, disparó Millapán, ante el asombro de la prensa local.
El sindicalista indicó que el reclamo ya se lo hicieron al director del nosocomio, Adrián Lammel, y que la respuesta está en mano de quien maneja la cartera de Hacienda y Finanzas del gobierno provincial: Guillermo Pons.
“Una presa de pollo que antes se entregaba entera, ahora se corta en cuatro para que la salsa tenga gusto”, dijo Juan Millapán.
“Los fondos que deben mandar desde el Ministerio de Salud no están llegando al hospital en tiempo y forma”, denunció el sindicalista.
El delegado de ATE indicó que, más allá de la transición política por la que atraviesa la provincia ante la nueva gestión que asumirá en diciembre, al paciente hay que darle la mejor atención. “Hay una falta de interés o de gestión o alguien quiere dejar un problema antes de irse. No se sabe qué pensar”, remarcó el titular de la Junta Interna del Castro Rendón.
Extrema gravedad
Millapán dijo que la situación es de extrema gravedad y que se ve en la obligación de denunciar el cuadro crítico del hospital.
“Denuncio porque es preocupante. No quiero apuntar a nadie, cada uno sabe la responsabilidad que tiene en su puesto, lo que planteamos es que se tome la decisión política de garantizar, en este caso, los insumos para la cocina para el equipo y principalmente para los pacientes”, sentenció.




