boca de pozo
¿Por qué un contador en Neuquén no podrá formar una SAS para su estudio?
El Consejo Profesional impide inscribir estudios contables bajos dos formas societarias.
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia del Neuquén aprobó un nuevo reglamento que le cierra la puerta a dos figuras societarias muy usadas en los últimos años para abrir negocios de manera rápida y barata: la Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) y la Sociedad Anónima Unipersonal (SAU).
De ahora en más, ningún estudio contable, consultora o sociedad interdisciplinaria que incluya contadores podrá inscribirse bajo esas formas para ejercer en la provincia.
La medida quedó plasmada en la Resolución N° 783, firmada el 11 de agosto por el Consejo Directivo que preside el contador Juan Patricio Uribe, y publicada en el Boletín Oficial del 1° de septiembre.
La norma deroga la anterior reglamentación (Resolución 515) y reordena por completo el Registro de Asociaciones de Profesionales Universitarios (R.A.P.U.), el padrón donde deben anotarse todos los estudios y sociedades de contadores que actúan en Neuquén.
Contadores de Neuquén: cuáles son los cambios concretos
El nuevo reglamento establece que las asociaciones de profesionales en Ciencias Económicas solo podrán adoptar tres formas: sociedad colectiva, sociedad de responsabilidad limitada (SRL) o sociedad anónima (SA) tradicional, además de las sociedades de la Sección IV de la Ley General de Sociedades (las llamadas “simples”) y las cooperativas.
Quedan expresamente afuera la SAS —creada por la Ley 27.349 de 2017 para fomentar el emprendedurismo— y la SAU, la sociedad anónima de un solo dueño.
El propio texto de la resolución explica el fundamento central: la SAS resulta “incompatible con el régimen de control establecido en la Ley N° 2488 y la Ley Provincial N° 671”, mientras que la SAU queda descartada “por su naturaleza unipersonal, contraria a la esencia asociativa” que exige la normativa. En otras palabras, para el Consejo, un estudio contable no puede tener un solo dueño con responsabilidad limitada al estilo SAU, ni escapar al control que ejerce el organismo sobre quién factura y quién firma balances.
Un debate que viene desde Buenos Aires
Neuquén no es la primera jurisdicción en tomar esta postura. El antecedente es nacional ya que en diciembre de 2023, la Inspección General de Justicia (IGJ) dictó la Resolución General 16/2023, a pedido expreso del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CPCECABA).
Aquella norma dispuso que las SAU y las SAS “no corresponden a tipos societarios válidos” para sociedades cuyo objeto sea el ejercicio profesional en Ciencias Económicas.
El argumento de fondo, replicado casi en espejo por Neuquén, es que la SAS fue pensada para canalizar emprendimientos y queda fuera del control societario que ejercen organismos como la propia IGJ o el Registro Público de Comercio provincial, lo que —según los consejos profesionales— dificulta el poder de policía que deben ejercer sobre la matrícula y la ética de sus colegiados. A partir de ese antecedente porteño, distintos consejos profesionales del país fueron adaptando sus propios reglamentos en el mismo sentido.
Qué pasa con los estudios ya existentes con SAS y SAU
La resolución neuquina no deja a nadie con el estudio “colgado”: los contadores que hoy integran sociedades bajo el viejo régimen del Código Civil derogado (sociedades civiles, hoy encuadradas de oficio en la Sección IV de la Ley de Sociedades) tienen un año para regularizar su situación, ya sea pidiendo que se las reconozca directamente bajo esa sección o transformándose a uno de los tipos permitidos. Vencido el plazo sin resolución, el Consejo puede directamente dar de baja la inscripción.
El reglamento también fija reglas más estrictas para el nombre de los estudios (no se admiten nombres de fantasía ni siglas, salvo la del tipo societario), obliga a que solo puedan ser socios personas físicas con matrícula habilitante, y crea un sistema de sanciones graduales —desde la intimación hasta la cancelación de la inscripción— para los estudios que incumplan.





