Política
La UCA estimó la pérdida de un millón de empleos registrados en la última década
Cerca del 50% de la contracción del empleo registrado se concentró en los últimos tres años.
El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) informó que el mercado de trabajo de Argentina experimentó una transformación estructural caracterizada por la reducción del empleo registrado y el crecimiento de ocupaciones informales. De acuerdo con las declaraciones de Agustín Salvia, director del observatorio, durante la última década se registró la pérdida de aproximadamente un millón de puestos de trabajo asalariados formales, un proceso que derivó en el incremento del cuentapropismo, las tareas eventuales y los emprendimientos de subsistencia como vías principales de obtención de ingresos.

El análisis detalla que cerca del 50% de la contracción del empleo registrado se concentró en los últimos tres años. Ante la falta de vacantes en el sector formal, el relevamiento indica que el 29% de las personas que pierden su puesto laboral transita hacia el autoempleo o a actividades de carácter informal. Asimismo, entre el 25% y el 33% de la población activa realiza de manera habitual tareas de baja productividad o trabajos temporales para compensar la pérdida del salario formal.
La estructura laboral argentina presenta una división en la cual el 30% de la población activa se desempeña en sectores de alta productividad y el 70% restante pertenece a segmentos de menor rendimiento económico. Dentro de la informalidad, el informe distingue que los trabajadores vinculados a plataformas digitales de reparto representan entre el 6% y el 7% de la fuerza laboral, mientras que el sector compuesto por vendedores ambulantes, personal eventual y personas que dependen de trabajos temporales abarca entre el 25% y el 30%.
El estudio también identifica niveles de endeudamiento entre los trabajadores del sector informal, señalando que los repartidores de plataformas acumulan pasivos promedio de 900.000 pesos destinados a la adquisición de herramientas de trabajo. Salvia concluyó que, al incorporar al análisis a quienes se sostienen mediante ocupaciones con altos niveles de precariedad, el porcentaje de la población activa con dificultades severas de inserción laboral formal alcanza al 30% del total.




