boca de pozo
Milei prepara la reforma del BCRA y amenaza con sanciones penales por emitir
Advierten que la reforma que impulsa Milei está en los planes del FMI para la Argentina.
Javier Milei dio a conocer este martes detalles del proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central que anunció la semana pasada durante la reunión con los legisladores de La Libertad Avanza. El eje del proyecto es la prohibición explícita de que el BCRA emita para financiar al Tesoro Nacional, con una novedad de peso: la reforma incorporaría sanciones penales para quienes violen esa restricción.

«Vamos a terminar con ese insulto al intelecto, que es haberle puesto un instrumento de política económica a cinco objetivos. Se va a prohibir explícitamente — y con sanciones penales — violentar la independencia del Banco Central, en términos de que se financie al fisco», precisó el mandatario en una entrevista con Alejandro Fantino en su canal de streaming. La emisión monetaria, dijo, es «una estafa».
La cocina del proyecto
Milei adelantó que se reuniría en Olivos con el ministro de Economía Luis Caputo, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y el presidente del Banco Central Santiago Bausili para «delinear el formato final» del proyecto.
«A partir de las 18 empezamos a reconstruir la base en la cual vamos a reparar 91 años de todo el daño que le hicieron a los argentinos», afirmó con el habitual tono refundacional que asume en cualquier acto administrativo.
En el mismo sentido, agregó que la reforma no será una pieza aislada, sino que estará conectada con otras iniciativas: la ley de mercado de capitales, la de Inocencia Fiscal, la reforma del sistema de seguros y las reglas fiscales.
El pedido del FMI
La reforma tiene un dato incómodo para el discurso oficial. Los ex titulares del Banco Central Miguel Pesce y Mercedes Marcó del Pont — a quienes Milei descalificó como «analfabetos económicos» — señalaron que la iniciativa forma parte de los compromisos que el Gobierno asumió con el Fondo Monetario Internacional.
La modificación de la Carta Orgánica del BCRA figura entre las metas comprometidas para septiembre de este año en el marco del acuerdo con el organismo. Es decir, la reforma que el Presidente presenta como reconstrucción libertaria del sistema monetario es también, en simultáneo, un requisito externo que el organismo internacional viene reclamando desde 2024.
En otras palabras, el FMI, a través del actual Gobierno, recorta la capacidad de maniobra y de autonomía de las futuras gestiones para diseñar su política monetaria y auxiliar a la economía doméstica en momentos de emergencia, como ocurrió durante la pandemia.
De la dinamita al fratacho
Hace tres años Milei prometía «dinamitar» el Banco Central y definía al peso como «excremento». Hoy, ya en el poder, propone reformarle la Carta Orgánica para blindar por ley su autonomía y limitar la capacidad de emitir con el propósito supuesto de preservar el valor del peso.
La institución que juró demoler pasó a ser el instrumento que su gestión busca fortalecer institucionalmente. La descalificación a los ex titulares del BCRA cumple, en esa transición, una función simbólica: marca la distancia con el kirchnerismo aun cuando el proyecto — reformar una Carta Orgánica que ya fue reformada varias veces — sea, en términos institucionales, un movimiento de gestión antes que de refundación.
La última modificación de la Carta Orgánica fue en 2012, durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner, cuando Marcó del Pont conducía el organismo. Aquella reforma sumó objetivos a la política monetaria — estabilidad de precios, empleo, desarrollo económico, equidad social —, un esquema que Milei considera responsable de la aceleración inflacionaria de la década siguiente. Su propuesta es la inversa: un único objetivo, preservar el valor de la moneda, y sanciones penales para quien lo viole.



