Política
Kicillof endurece su postura contra Adorni y exige respuestas por las denuncias de enriquecimiento
El gobernador bonaerense calificó de «espectáculo» el accionar del Gobierno Nacional.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una dura embestida contra el jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni, tras su exposición en Diputados en medio del escándalo por las sospechas sobre su patrimonio. Durante un encuentro en la Federación Argentina de Municipios (FAM), el mandatario provincial fue tajante al señalar que el funcionario nacional tiene la obligación ética y política de brindar explicaciones claras ante la sociedad. Para Kicillof, si Adorni no logra desmentir las acusaciones de enriquecimiento ilícito, su permanencia en el cargo se vuelve insostenible.
Para el titular del Ejecutivo bonaerense, el comportamiento exhibido por Javier Milei y su equipo de confianza dentro del recinto legislativo constituye un «espectáculo» que busca desviar la atención de los problemas urgentes. Kicillof contrastó la actitud de los funcionarios libertarios con la realidad cotidiana de los intendentes, quienes, según afirmó, deben gestionar en el territorio frente a una demanda social que no deja de crecer. En este sentido, criticó los frecuentes viajes al exterior de la cúpula nacional mientras la gestión interna muestra signos de parálisis.


La tensión entre La Plata y la Casa Rosada no se limita al plano ideológico, sino que tiene un trasfondo presupuestario. El gobernador respaldó el reclamo formal de más de 50 intendentes bonaerenses que exigen la restitución de los fondos del Programa MESA. Este financiamiento es vital para sostener el servicio alimentario escolar que asiste a más de dos millones de niños y adolescentes, un sector que hoy se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad debido a que las partidas nacionales no han acompañado el ritmo de la inflación.
Kicillof denunció un desfasaje alarmante en las cuentas públicas, señalando que mientras la inflación interanual superó el 50%, el aporte del Gobierno Nacional para el sistema alimentario apenas se incrementó en un 10%. Ante este escenario, la administración provincial debió aumentar su propia inversión en un 30% para evitar el colapso de los comedores escolares. El gobernador acusó al presidente Milei de estar desconectado de la realidad de los barrios y lo instó a «dar la cara» por las consecuencias de su política económica.
Finalmente, el mandatario bonaerense subrayó la preocupación compartida por intendentes de diversos signos políticos sobre el deterioro de la calidad de vida en la provincia. El aumento en los costos de alquileres, medicamentos y alimentos está configurando una crisis social que, en palabras de Kicillof, el Gobierno Nacional «se niega a ver». La exigencia de respuestas a Adorni se presenta así no solo como un reclamo de transparencia, sino como el punto de quiebre de una relación política que parece haber agotado sus canales de diálogo institucional.



