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Entró en vigor la tregua de 10 días entre Israel y Líbano
El alto el fuego anunciado por Donald Trump comenzó a regir este jueves por la tarde tras contactos con Benjamin Netanyahu y Joseph Aoun.
El alto el fuego por 10 días entre Israel y Líbano empezó a regir este jueves a las 17 de la Costa Este de Estados Unidos, las 18 en la Argentina y la medianoche en Medio Oriente, según confirmó el Departamento de Estado norteamericano después del anuncio realizado por Donald Trump. La tregua, impulsada por Washington, fue presentada como un primer paso para abrir negociaciones más amplias de paz y seguridad entre ambos países.
Trump dijo que llegó al acuerdo tras mantener conversaciones con el presidente libanés, Joseph Aoun, y con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y adelantó que buscará reunir a ambos en la Casa Blanca para impulsar lo que definió como las primeras conversaciones significativas en décadas. Reuters reportó además que la pausa podría extenderse si ambas partes lo aceptan.

Washington busca mostrar una salida diplomática
La Casa Blanca intentó presentar la tregua como una demostración de capacidad de mediación en un escenario regional cada vez más inestable. Según Reuters, Trump instruyó al vicepresidente JD Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, para que trabajen con Israel y el Líbano en una salida más duradera.
La apuesta estadounidense no pasa sólo por frenar los combates en la frontera norte de Israel. También busca ordenar un tablero regional alterado por la guerra con Irán, el impacto sobre los mercados energéticos y la amenaza de una escalada que arrastre a otros actores. Reuters señaló que la crisis libanesa complicó la campaña más amplia que impulsan Estados Unidos e Israel en la región y elevó la presión sobre el precio del petróleo.
Netanyahu aceptó la tregua, pero no se moverá del sur del Líbano
La tregua, sin embargo, nació con límites visibles. Netanyahu confirmó que el objetivo del alto el fuego es permitir la continuidad de conversaciones con el Líbano, pero remarcó que Israel no retirará sus fuerzas del sur libanés durante estos diez días. Reuters y AP coincidieron en que el gobierno israelí mantendrá una zona de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio libanés.
Esa decisión marca una tensión de fondo. Mientras Washington intenta vender una desescalada, Israel deja claro que no piensa resignar presencia militar sobre el terreno. Para Netanyahu, cualquier negociación futura sigue condicionada por dos exigencias: el desarme de Hezbollah y un acuerdo estable desde una posición de fuerza.
Hezbollah no firmó el acuerdo y ya puso condiciones
Uno de los puntos más delicados del nuevo escenario es que la tregua fue anunciada formalmente entre Israel y Líbano, pero el actor central de los combates, Hezbollah, no aparece como firmante del entendimiento. AP remarcó que el movimiento chiita no es parte del acuerdo, aunque dejó entrever que responderá si Israel vuelve a atacar.
En paralelo, fuentes de Hezbollah advirtieron, según reportó Xinhua citando a la señal libanesa Al Jadeed, que cualquier alto el fuego debía incluir un cese integral de los ataques israelíes en todo el territorio libanés y no podía darle a Israel libertad de movimiento dentro del país. Esa posición choca de frente con la decisión israelí de conservar tropas y capacidad de acción en la zona fronteriza.
La tregua llegó después de una nueva ofensiva israelí
Como es habitual, la entrada en vigor del alto el fuego estuvo precedida por un recrudecimiento militar. Distintos reportes señalaron que en las 24 horas previas Israel atacó más de 380 objetivos de Hezbollah en el sur del Líbano. Según AP y otros medios, los bombardeos apuntaron contra lanzadores, cuarteles y combatientes del grupo respaldado por Irán.



