boca de pozo
Osvaldo Llancafilo, adentro del gobierno de Rolando Figueroa
Figueroa abre la puerta a dirigentes del MPN. ¿Alcanza para evitar el éxodo a La Libertad Avanza?
El gobierno de Rolando Figueroa movió rápido y con urgencia. Según pudo saber Política Viral este lunes después de las 14 firmó el decreto para designar al exdiputado nacional del MPN Osvaldo Llancafilo como Secretario de Enlace Institucional.
Es un cargo creado con un objetivo político de recomponer el vínculo con una tropa del Movimiento Popular Neuquino (MPN) que hoy se siente desplazada, desilusionada y, en muchos casos, a la deriva.
El decreto no deja dudas sobre la centralidad de la decisión. Llancafilo dependerá del Ministerio de Jefatura de Gabinete y tendrá como misión formal el “enlace institucional”, a cargo de Juan Luis «Pepé» Ousset.
La misión real, en cambio, es otra. Es la tender puentes con dirigentes históricos, intendentes, referentes territoriales y, sobre todo, con las bases del MPN que miran con recelo a Figueroa, a quien reconocen como producto del mismo semillero partidario pero ya no como propio.
No se trata, además, de un vínculo improvisado. Llancafilo y Figueroa se conocen desde hace mucho tiempo y se tienen “bastante medido el aceite” dentro del MPN.
Compartieron recorridos, internas y códigos desde las viejas épocas del exgobernador y líder histórico del partido, Jorge Omar Sobich, cuando el MPN funcionaba como una maquinaria de poder con identidad sólida y conducción vertical.
Un dato que refuerza la lectura política del nombramiento es que Llancafilo fue uno de los dirigentes que se puso al hombro la campaña de La Neuquinidad en las últimas elecciones del 26 de octubre, en un escenario extremadamente adverso.
Ese día se impuso La Libertad Avanza y el mapa electoral de la provincia se pintó de violeta casi en su totalidad. Aun así, Llancafilo nunca sacó los pies del plato ni renegó del ADN provincial del MPN.
Una designación que se hizo esperar
Sin embargo, su designación se hizo esperar. Durante meses circuló con fuerza la versión de que Llancafilo había coqueteado con el armado libertario, alimentando rumores de un posible salto político. No ocurrió. Por el contrario, su incorporación al gabinete parece confirmar que, de manera lenta pero constante, se van cerrando los círculos de una identidad provincial que el viejo MPN todavía conserva y que para Figueroa sigue siendo una figurita difícil de conquistar.

Osvaldo Llancafilo ha compartido su gestión en el Congreos de la Nación con la actual senadora electa Nadia Márquez. Los dos por Neuquén, con coincidencias y diferencias.
La jugada tiene una doble lectura. Por un lado, puede ser el inicio de una incorporación más orgánica del MPN al gobierno provincial, con la intención de descomprimir tensiones internas y ordenar un espacio político hoy fragmentado y sin conducción clara.
Por otro, también existe el riesgo de que quede reducida a un simple canal de diálogo con dirigentes, mientras las bases continúan desencantadas, desorientadas y, en algunos casos, ya definitivamente fuera del redil.



