Neuquén
Vaca Muerta y el blindaje para frenar «la mano de obra extranjera»
El gobierno y los gremios Petroleros y UOCRA trabajan para priorizar el empleo local en estos meses.
El futuro llegó. Vaca Muerta avanza hacia un nuevo boom laboral que promete revolucionar Neuquén en estos meses. Es una apuesta política, social y cultural, que rompe la barrera de la economía. El gobierno provincial lo sabe. Por eso, el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Lucas Castelli, dio un golpe sobre la mesa, hace unos días, respecto a lo que se vendrá en materia de mano de obra para el gas y petróleo. “Primero los neuquinos”, enfatizó.
El funcionario provincial se reunió con el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, liderado por Marcelo Rucci, acompañado por el secretario adjunto Ernesto Inal. El mensaje fue muy claro, pese a lo antipático desde lo social: blindar el desarrollo de Vaca Muerta para que las oportunidades laborales no se escapen de la provincia.
El sindicato no llegó con las manos vacías. Presentó una base de datos con 1500 trabajadores capacitados para la industria, formados a través de cursos del propio gremio y programas como Emplea Neuquén. Son jóvenes que están preparados para trabajar de manera inmediata en la industria.
Vaca Muerta: Más Neuquén y menos Mendoza
Rucci, con su habitual contundencia, advirtió: “Muchísima gente está lista para incorporarse a la industria. Las empresas tienen que alinearse con esta política pública que prioriza a los neuquinos”. La mirada está puesta en la avalancha de trabajadores que llegarán desde Mendoza, Santa Cruz y otras provincias, tentados por las promesas de empleo en esta gigantesca reserva energética.
El concepto de “blindaje” laboral está en línea directa con bajada por el gobernador Rolando Figueroa, quien busca proteger el empleo neuquino ante el desembarco de operadoras y trabajadores externos. Castelli fue contundente: “No queremos que Mendoza o Santa Cruz desplacen a nuestra gente”.
El blindaje es un escudo político frente a los reclamos por la falta de mano de obra calificada en la industria. Hay casi 30 mil neuquinos buscan empleo en la provincia. Entre ellos, los desocupados oficiales y los ocupados insatisfechos, que anhelan una oportunidad en el boom petrolero.
Se suma la UOCRA
El frente no se limita al petróleo de extracción y producción en los yacimientos. El gremio de la construcción también se alinea con la política de priorizar a los locales, con trabajos «a término». Es un sectgor que también tiene que competir con mano de obra, como por ejemplo de Mendoza.
Juan Carlos Levi, secretario adjunto de la UOCRA, destacó que cientos de neuquinos ya se capacitaron para afrontar las oportunidades de Vaca Muerta: “Nuestros trabajadores están listos. Las empresas tienen que reconocerlo y apostar por la mano de obra local”.
El programa Emplea Neuquén se convirtió en una herramienta estratégica para conectar a los trabajadores con las oportunidades de Vaca Muerta. Cursos, talleres y capacitaciones en oficios específicos han permitido que miles de neuquinos adquieran las habilidades necesarias para insertarse laboralmente.
El dilema: ¿oportunidad local o imán nacional?
El boom de Vaca Muerta es, al mismo tiempo, una promesa y un riesgo. Si no se gestionan bien las oportunidades, los beneficios podrían diluirse entre trabajadores de otras provincias.
Es que Vaca Muerta no es solo petróleo y gas. En este tablero, el gobierno provincial y los gremios están jugando fuerte para que el desarrollo sea también un acto de justicia social.
Con el termómetro laboral a punto de estallar, la provincia afina su estrategia. La batalla por Vaca Muerta será, sobre todo, por el control del empleo y por el futuro de miles de familias que esperan que el suelo neuquino sea una verdadera oportunidad.




