Patagonia
Incendios azotan Bariloche y alrededores
El fuego ya consumió más de dos mil hectáreas de bosques.
Los bomberos de Bariloche empezaron el 2025 sin tregua. Desde la madrugada del primero de enero, han enfrentado una serie de incendios simultáneos, tanto en zonas urbanas como en áreas forestales, algunos de ellos atribuidos a la pirotecnia y otros de origen aún incierto.
Fuego en los bosques: más de 2 mil hectáreas arrasadas
En la zona de lago Los Manzanos, cerca del límite con Chile, un incendio forestal sigue fuera de control tras una semana. Más de 2 mil hectáreas de bosque ya han sido consumidas, mientras los brigadistas enfrentan condiciones adversas como viento extremo y terreno inaccesible.

Un equipo de 72 combatientes, incluidos brigadistas del Parque Nacional Nahuel Huapi, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio de Prevención y Lucha Contra Incendios Forestales (SPLIF), trabaja en dos frentes principales: el sector oeste fronterizo y el área alrededor de Laguna Quetro. A pesar de contar con helicópteros, el viento limita su uso y los equipos terrestres deben construir zonas de aterrizaje en el denso bosque para intentar contener las llamas.
Los vecinos de El Manso y Villegas permanecen en alerta, aunque por ahora el fuego no ha llegado a estas áreas.
Seis incendios urbanos en menos de 24 horas
En la ciudad, el inicio del año estuvo marcado por seis incendios en sectores urbanos, varios aparentemente causados por el uso de pirotecnia. Entre los casos más graves se destaca:
- Un incendio a las 00:32 en vegetación cerca de una vivienda en las calles Necochea y Miramar.
- A las 5 am, una casa completa fue consumida en el barrio Nahuel Hue, requiriendo tres dotaciones de bomberos.
- Cerca del mediodía, un incendio en el vertedero municipal, avivado por fuertes vientos, llegó a las cercanías del barrio Valle Azul.
- Por la tarde, un incendio en pastizales en el barrio Omega alcanzó metros de las casas antes de ser controlado.
El balance y los retos que vienen
El panorama es preocupante: el fuego en áreas urbanas pone en jaque a los vecinos, mientras que los incendios forestales amenazan con extenderse por la falta de lluvias y las altas temperaturas. La comunidad barilochense enfrenta un inicio de año marcado por la incertidumbre y la necesidad de redoblar esfuerzos para proteger tanto sus hogares como los valiosos ecosistemas que rodean la región.



