boca de pozo
Quintriqueo: «Escribirle el diario de Yrigoyen a Figueroa no le hace bien»
El secretario general de ATE y fundador de Más por Neuquén habló sin filtros en Gente de Bien: faltante de medicamentos, inseguridad, desocupación y una reunión con Marcelo Rucci que ya genera especulaciones.
Carlos Quintriqueo es, desde hace muchos años, una de las pocas figuras de la política neuquina que no usa el cassette al declarar. El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y fundador del partido Más por Neuquén se sentó en el streaming Gente de Bien y largó sin anestesia: le pidió al gobierno de Rolando Figueroa que deje de tapar los problemas y empiece a reconocerlos. «Le escriben el diario de Yrigoyen al gobernador y eso no le hace bien a la gestión», disparó, en referencia a esa vieja costumbre de informar siempre que todo está bien, sin importar la realidad que golpea en la puerta.
El diagnóstico que hizo Quintriqueo sobre la provincia no tiene mucho de alentador. Hospitales con faltante de medicamentos básicos —paracetamol incluido—, vacunas antigripales que no alcanzan ni para el personal de salud, establecimientos educativos que todavía no arrancaron las clases y una inseguridad que nadie parece querer nombrar en voz alta. «Que no se diga no quiere decir que no pasa», remarcó, apuntando directamente a lo que considera una actitud de negación por parte del ejecutivo provincial. Para él, si Figueroa y su equipo realmente quieren cambiar algo, el primer paso es admitir lo que no funciona.

El problema de las vacunas y los medicamentos
Uno de los momentos más duros de la entrevista fue cuando Quintriqueo describió la situación sanitaria en los hospitales públicos neuquinos. Contó que en el Castro Rendón había apenas 100 vacunas antigripales disponibles, destinadas a pacientes críticos y pediátricos, sin margen para vacunar al propio personal. El faltante de insumos básicos en distintos hospitales no es, según él, un problema menor ni aislado: o hay una incapacidad de conducción del sistema, o hay una política nacional que intencionalmente los deja a la deriva. Y en ese sentido recordó que, justamente en esos días, el Gobierno Nacional anunció el fin del plan Remediar, un programa que abastecía de medicamentos esenciales a las provincias.
«Estamos en Vaca Muerta y tenemos falta de paracetamol en los hospitales», resumió, con esa mezcla de ironía y hartazgo que le sale natural. Esa contradicción —una provincia que vende al mundo su riqueza energética mientras sus vecinos no llegan a fin de mes— es el eje de casi toda su lectura política.
La foto con Rucci y el cruce con López
La entrevista también sirvió para repasar dos temas que venían calientes en la agenda neuquina. El primero: su reunión con Marcelo Rucci, líder del sindicato de Petroleros. Quintriqueo fue parco con los detalles pero claro en el mensaje: ambos comparten la preocupación por la desocupación que se viene, por la cantidad de gente que llega a Neuquén creyendo que acá se va a salvar y termina cayendo en el mismo pozo de pobreza que el resto. «Hay algo que proteger», dijo, sin aclarar demasiado si esa protección tiene nombre político todavía.
El segundo tema fue el cruce con Leandro López, al que Quintriqueo describió sin vueltas como «el barrabrava de Figueroa». Para el dirigente sindical, López se pelea con todo el mundo —con Más por Neuquén, con Márquez, con quien se cruce— y eso no le hace ningún favor al gobierno. Pero lo que más le preocupa no es la pelea en sí, sino lo que representa: si un funcionario actúa como si los sindicatos no tuvieran lugar y el gobernador no dice nada al respecto, ¿es política de Estado o una bravuconada individual? «Me queda la duda», dijo Quintriqueo, y dejó la pregunta flotando.
Sobre la reforma laboral nacional también tuvo su lectura: la ley puede haberse aprobado, pero la aplicación es otra historia. Cree que el verdadero conflicto va a llegar cuando se intente ejecutar en serio, porque la memoria colectiva de los trabajadores argentinos no olvida fácilmente los derechos conquistados. «Lo van a ver», anticipó.
Política y sindicalismo
En un tramo más distendido de la charla, Quintriqueo habló de sus inicios en la política —acompañando a su madre militante peronista desde los 12 o 13 años, en pleno regreso a la democracia del 83— y de por qué eligió no ir por el PJ cuando decidió armar Más por Neuquén. La respuesta fue directa: el peronismo neuquino nunca les dio un lugar real, solo los invitaban a «votar» sin verdadera participación.



