Política
Vaca Muerta: Techint denuncia dumping y presiona al Gobierno tras perder una licitación clave
El grupo de Paolo Rocca busca impugnar la adjudicación de los caños del nuevo gasoducto a una empresa india.
La licitación para la provisión de casi 500 kilómetros de caños destinados al gasoducto de Vaca Muerta a Río Negro está lejos de quedar cerrada. Aunque el consorcio privado Southern Energy ya adjudicó el contrato a la empresa india Welspun, el grupo Techint inició una ofensiva para que se investigue un presunto caso de dumping, con el objetivo de anular el proceso y revertir el resultado. La disputa no solo expone tensiones entre los principales actores industriales del país, sino que también involucra al Gobierno, dado que el proyecto fue presentado dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Welspun se quedó con la licitación tras presentar una oferta cercana a los 200 millones de dólares, alrededor de un 40 por ciento —y hasta un 45, según algunas fuentes— más baja que la de Tenaris-Siat, la filial de Techint. Desde el grupo de Paolo Rocca sostienen que la propuesta india se basó en “precios de dumping”, con tubos fabricados con chapa china y sin contemplar costos como aranceles, fletes, logística, tasas estadísticas ni gastos financieros. En ese marco, advierten que la adjudicación podría afectar la producción local y el empleo: Tenaris Siat emplea hoy a 420 trabajadores directos y genera, según estimaciones internas, cuatro puestos indirectos por cada empleo propio.

Desde Techint aseguran que su oferta habría sido competitiva en condiciones de “competencia leal” y que incluso estuvieron dispuestos a igualar las condiciones comerciales de Welspun para preservar la operación industrial de largo plazo, aun a pérdida. Paolo Rocca elevó ese planteo en una carta enviada a principios de enero al directorio de Southern Energy, integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Sin embargo, en el consorcio afirman que la propuesta de Tenaris no solo fue la más cara, sino que además generó sobrecostos y no cumplió con los plazos establecidos.

La polémica escaló al plano político luego de que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, convalidara públicamente la versión de que Techint ofertó un precio un 40 por ciento superior al de la empresa ganadora. El funcionario advirtió que modificar un contrato ya adjudicado perjudicaría la credibilidad de la Argentina frente a los inversores, especialmente en un proyecto que cuenta con amplios beneficios fiscales. Desde el entorno de Rocca, en cambio, replican que con esos incentivos “se termina financiando trabajo en India y China”, mientras se resiente la industria local.
Pese al intenso lobby del grupo ítalo-argentino y del CEO de YPF, Horacio Marín —exejecutivo de Techint durante 35 años—, la licitación fue adjudicada por unanimidad a Welspun el 23 de diciembre. Tenaris presentó nuevas ofertas fuera de plazo, incluso después de firmado el contrato, pero todas fueron rechazadas por no respetar la integridad del proceso licitatorio. Ahora, con el camino contractual cerrado, Techint apuesta a que la Secretaría de Comercio declare la existencia de dumping. Sin embargo, fuentes al tanto del proceso aseguran que no hubo tal práctica y recuerdan que, aun si prosperara esa vía, Tenaris quedó detrás de otras cuatro empresas en la compulsa.



