boca de pozo
Andrés Rodríguez rechazó la reforma laboral y advirtió que no generará empleo
El secretario general de UPCN y adjunto de la CGT cuestionó con dureza la iniciativa del Gobierno.
El secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, no es conocido por su tono beligerante ni sus posicionamientos confrontativos con las distintas administraciones con las que le tocó negociar las condiciones y el salario de los trabajadores del sector público. Así y todo expresó el rechazo frontal del movimiento sindical al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, que ya comenzó su recorrido en el Congreso.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el dirigente remarcó que la iniciativa fue enviada directamente al Parlamento sin ningún tipo de instancia de consulta ni diálogo con los gremios, una metodología que, según sostuvo, profundiza el conflicto social.
“Ninguna reforma laboral crea empleo”
Rodríguez fue categórico al cuestionar uno de los argumentos centrales del oficialismo:
“Ninguna reforma laboral crea empleo, sino la inversión sostenida y la producción, y eso no se está viendo en la Argentina”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que el país atraviesa un proceso de achatamiento de la actividad económica y caída del consumo, un contexto que, lejos de justificar cambios regresivos en la legislación laboral, agrava sus consecuencias sobre el empleo y el salario.
Un retroceso más profundo que en los ’90
El titular de UPCN trazó un paralelismo histórico para dimensionar el alcance del proyecto. Según planteó, la iniciativa representa una involución aún más grave que la vivida durante la década del noventa.
“Este proyecto no es la Asamblea del año XIII: regresa a los atropellos de inicios del siglo XX, con vulneraciones directas a los derechos de los trabajadores. Es un retroceso, no un avance”, sentenció.
Desde su mirada, la reforma no moderniza el mundo del trabajo sino que debilita garantías básicas y altera el equilibrio de las relaciones laborales.
Un Estado debilitado y servicios en riesgo
Rodríguez también apuntó contra el desmantelamiento del Estado y sus consecuencias cotidianas. “El Estado está desarmado”, afirmó, y sostuvo que ese proceso impacta directamente en el ciudadano de a pie, al resentir servicios esenciales como salud y educación.
En ese marco, advirtió que la reforma laboral se inscribe en una lógica más amplia de ajuste estructural que traslada los costos de la crisis a los trabajadores.
El dirigente confirmó que este jueves no será la culminación sino el comienzo de las acciones gremiales en repudio al proyecto, al que definió como una propuesta “ideologizada”. Sobre la movilización convocada, anticipó una participación masiva:
“Es probable que tengamos un número muy, muy alto de manifestantes. Hay mucho deseo de manifestarse y espero que el Gobierno no cierre la entrada a la Ciudad”.
Rodríguez señaló que la intención de la CGT es respetar el protocolo antipiquetes, y destacó el trabajo conjunto con gobernadores e intendentes del interior que manifestaron su voluntad de defender las relaciones laborales vigentes.
Por último, subrayó la importancia de preservar la unidad institucional de la CGT en un escenario que, a su juicio, abre un conflicto de fondo sobre el modelo de país y el lugar del trabajo en la Argentina.




