Neuquén
Un mar de banderas en el Monumento.
Neuquén vivió una noche de pura euforia mundialista: tras la épica victoria 2-1 de Argentina sobre Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026, miles de vecinos coparon el Monumento a San Martín y tiñeron otra vez de celeste y blanco el corazón de la capital. En cuestión de minutos, el centro se transformó en una marea de banderas, camisetas y bocinazos que hicieron de la ciudad un gran estadio a cielo abierto.

Apenas sonó el pitazo final, las familias comenzaron a salir de sus casas rumbo al tradicional punto de encuentro de cada festejo, consolidando al Monumento como epicentro emocional de la Scaloneta en Neuquén, tal como ocurrió en celebraciones anteriores del Mundial en la misma zona céntrica. En autos, motos, bicicletas y a pie, columnas de hinchas avanzaron hacia el monumento, donde la multitud se fue engrosando al ritmo de los cánticos y las caravanas. Según estimaciones policiales, cerca de 50 mil personas llegaron a concentrarse alrededor de las 19 en uno de los festejos más masivos de este torneo, cifra que supera con creces otras convocatorias recientes en el lugar.
Desde pasadas las 18, las principales calles del centro neuquino se llenaron de banderas flameando, bombos que marcaban el pulso de la fiesta, camisetas albicelestes y bengalas que encendieron de color la tarde que se volvía noche. Los bocinazos formaron una banda sonora incesante, mientras familias enteras, grupos de amigos, niños y adultos mayores compartían la alegría de una semifinal que quedará en la memoria. La postal se repitió en cada esquina: abrazos interminables, selfies, cantos y saltos sobre el asfalto convertido en escenario de un festejo que ya tiene su propia gran galería de fotos.
En la cancha, la historia también tuvo su cuota de dramatismo. El equipo de Lionel Scaloni parecía dejar escapar la clasificación cuando Anthony Gordon puso en ventaja a Inglaterra, pero Argentina reaccionó con carácter en el tramo final del encuentro. Enzo Fernández igualó a los 40 del segundo tiempo con un remate potente y, en el descuento, Lionel Messi asistió a Lautaro Martínez para el 2-1 que desató la locura dentro y fuera del estadio. Ese gol de Lautaro fue el disparador perfecto: en Neuquén, la noticia se transformó en caravana, grito y celebración masiva en cuestión de minutos.
Tras eliminar a Inglaterra y asegurarse un lugar en el partido decisivo, la Selección argentina irá ahora por su cuarta Copa del Mundo en la gran final del domingo 19 de julio, a las 16 (hora argentina), frente a España en el MetLife Stadium de East Rutherford. Mientras el país se prepara para otra jornada que promete paralizarlo, en Neuquén ya se da por hecho que el Monumento a San Martín volverá a ser el escenario obligado de los festejos, como lo ha sido en cada paso importante de la Scaloneta en este Mundial.




