boca de pozo
El triunfo de la scaloneta empujó a Quirno para que rechace el ingreso de un patrullero oceánico inglés
La queja formal de la Cancillería llegó horas después del triunfo de la Selección. La intrusión había sido entre el 1 y el 2 julio.
La Cancillería argentina presentó este miércoles una protesta formal ante la embajada británica por el ingreso del patrullero oceánico HMS Medway en aguas de jurisdicción argentina, ocurrido entre el 1 y el 2 de julio. El comunicado, difundido por instrucción del canciller Pablo Quirno, calificó el episodio de «incursión militar» y rechazó una acción que «profundiza la tensión en el Atlántico Sur». La cronología del reclamo no pasa inadvertida: pasaron más de dos semanas del incidente y la protesta llegó minutos después de que la Selección Argentina derrotó a Inglaterra y quedó expuesta la anglofilia del Presidente argentino.

El HMS Medway — patrullero de la clase River Batch 2 que desde enero de este año reemplazó al HMS Forth como buque permanente de la Royal Navy en Malvinas — zarpó de las islas el 1 de julio con destino a Punta Arenas, donde realizó tareas de reaprovisionamiento. En su trayecto cruzó aguas bajo jurisdicción argentina a la altura de Santa Cruz y Tierra del Fuego sin realizar la notificación previa de 48 horas que establece el Acuerdo Madrid II de 1990 — el mecanismo de confianza bilateral diseñado para evitar incidentes militares en el Atlántico Sur.
— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@Cancilleria_Ar) July 15, 2026
La Armada Argentina detectó el movimiento, lo siguió con una aeronave Beechcraft B-200M del Comando de Aviación Naval e informó a la Cancillería. Ahí terminó la reacción oficial durante más de dos semanas.
El martes 7 el tema llegó a los medios. Diputados de Unión por la Patria presentaron un pedido de informes exigiendo saber si el Gobierno tuvo conocimiento previo del tránsito, si hubo notificación formal británica y si se evaluaba presentar una protesta diplomática.
El mismo martes el vocero Adrián Ravier fue consultado en conferencia de prensa sobre el incidente y respondió que el canciller Quirno «se pronunciará en breve». No dio más detalles. Un embajador argentino con pasado en la ONU lo sintetizó ante Perfil con una frase que no necesita traducción: «Esto es insólito. En lugar de defender la posición histórica argentina sobre Malvinas, nuestra sede en Londres tapa una evidente violación a los Acuerdos de Madrid. Mientras tanto, nuestro presidente se autopercibe como admirador de Margaret Thatcher«.
El día del partido
El comunicado de Quirno de este miércoles llegó en un contexto incómodo para el oficialismo. La semifinal Argentina-Inglaterra disparó el tema Malvinas a la agenda pública de manera simultánea por varios frentes: Villarruel llamó a los ingleses «piratas usurpadores», el ministerio de Seguridad prohibió las banderas de Malvinas en el estadio, Ravier salió a explicar que Milei admira a Thatcher «solo por la baja de inflación» y el canciller finalmente presentó la protesta que llevaba quince días postergada.
La secuencia habla sola. El Gobierno que había guardado silencio durante dos semanas ante una violación del Acuerdo Madrid II recuperó su voz exactamente el día en que Argentina derrotó a Inglaterra en el Mundial. El comunicado dice que «los actos unilaterales incompatibles con la resolución de las Naciones Unidas obstaculizan el esfuerzo argentino por avanzar hacia una solución pacífica».




