Política
La comisión por el fentanilo contaminado avanza hacia su informe final sin la participación del ministro Lugones
Tras las 124 muertes confirmadas y más de 154 mil ampollas adulteradas detectadas, el cuerpo legislativo entregará su informe final.
La Comisión Especial de Seguimiento e Investigación del Fentanilo Contaminado retomará este miércoles su agenda con un nuevo encuentro clave, al cual había sido invitado el ministro de Salud, Mario Lugones, aunque finalmente no participará. Tampoco estaba confirmada la asistencia de la presidenta de la ANMAT, Agustina Bisio, cuyas explicaciones son consideradas centrales para reconstruir la cadena de fallas que habilitó la circulación del fentanilo adulterado. La reunión será presidida por la diputada socialista Mónica Fein (Encuentro Federal) y, según fuentes legislativas, será una de las últimas antes de dictaminar el informe final.
De acuerdo con lo previsto, la comisión se reunirá a las 9 y la semana próxima tendrá lugar el encuentro de cierre, donde se espera consolidar el documento definitivo. En estos días, los distintos bloques continúan ajustando el texto con aportes y matices propios, en un trabajo que intenta equilibrar responsabilidades políticas, sanitarias y regulatorias en una crisis que dejó una mancha en el sistema de control de medicamentos.

Hasta el momento, la Justicia contabiliza 124 fallecimientos vinculados a la ingesta de fentanilo contaminado, aunque el número final —que incluirá víctimas fatales y no fatales— se conocerá antes del inicio de la feria judicial, programada entre el 26 de diciembre y el 31 de enero de 2026. Para los legisladores, esta cifra confirma la dimensión inédita de una emergencia sanitaria que expuso graves fallas de trazabilidad y supervisión estatal.
La semana pasada, el juez federal Ernesto Kreplak, a cargo de la causa judicial, brindó un informe ante la comisión y reveló que se confirmaron más de 154 mil ampollas adulteradas tras un estudio de trazabilidad. Además, explicó que el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA) retuvo siete lotes por presunta contaminación, de los cuales dos dieron positivo. “Tenemos el deber de dar respuesta por este suceso, por muchos motivos porque esto que ocurrió no debió haber ocurrido”, advirtió el magistrado frente a un Congreso que apura definiciones mientras el país exige explicaciones.



