Política
Caputo celebra el rumbo económico del Gobierno pero los indicadores siguen en rojo
El ministro de Economía aseguró este martes que la Argentina podría alcanzar un crecimiento económico de hasta el 10% en 2026.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, aseguró este martes que la Argentina podría alcanzar un crecimiento económico de hasta el 10% en 2026, si el país consolida el rumbo de reformas estructurales impulsadas por el Gobierno. “Podría decir que Argentina crecerá 5% o 6% y quedarme corto: en lo potencial, Argentina podría crecer tranquilamente al 9%”, afirmó durante su exposición en un evento organizado por el Centro de Investigación para el Desarrollo Sustentable (CIDeS).
Caputo sostuvo que el país atraviesa “una transformación económica” y llamó a los argentinos a “creer” en el proceso de cambio. “Las elecciones fueron un espaldarazo grande para el empresariado porque amplía el horizonte de las reformas e inversiones por muchos años”, señaló. Su diagnóstico contrasta con los datos actuales: la economía acumula meses de recesión, el consumo interno se desploma y los salarios reales muestran caídas interanuales superiores al 15%, según consultoras privadas.

El titular del Palacio de Hacienda también defendió el liderazgo internacional de Javier Milei, a quien definió como “referente y faro mundial”. “Argentina no existía a nivel global hasta hace unas pocas semanas”, dijo, en un tono celebratorio que busca reforzar la narrativa oficial de éxito externo. No obstante, el entusiasmo de Caputo no logra disimular los desequilibrios internos: este miércoles se conocerá la inflación mensual y se espera que supere el 2%, la pobreza ronda el 48% y la brecha entre los distintos tipos de cambio mantiene en vilo a los mercados.
En materia cambiaria, Caputo ratificó la continuidad del sistema de bandas, al rechazar la libre flotación del dólar. “Para nosotros el sistema de bandas es superador porque Argentina todavía es un país con enorme volatilidad de la demanda de dinero”, explicó. Su planteo apunta a sostener cierta previsibilidad cambiaria, aunque el esquema actual depende de un delicado equilibrio entre la acumulación de reservas y el control de expectativas, un desafío que el propio ministro reconoce como “sensible a cualquier shock”.
Con un tono político más enfático, Caputo aseguró que existe consenso para avanzar con el programa de reformas. “La mayoría de los políticos apoyan las reformas que el país necesita”, dijo. Sin embargo, la política económica del Gobierno continúa generando controversias: mientras el oficialismo promete un futuro de crecimiento, la economía real muestra signos de enfriamiento y desigualdad crecientes.



