Política
Scott Bessent sobre el swap: «Usamos nuestro balance financiero para estabilizar a un gran aliado»
Ante los medios estadounidenses, el secretario del Tesoro justificó la línea de crédito como una medida «estratégica».
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, defendió el acuerdo de swap de divisas por 20.000 millones de dólares firmado con Argentina y negó que se trate de un rescate. “No es un bailout, es un swap line, y en este caso los estadounidenses ganaron dinero”, afirmó durante una entrevista reciente. Según el funcionario, la operación es un ejemplo de cómo Washington puede “ayudar a estabilizar a un aliado estratégico” en momentos de volatilidad regional.
Bessent sostuvo que el acuerdo responde a una decisión política de la Casa Blanca para “garantizar estabilidad” en América Latina, en el marco del alineamiento ideológico con el gobierno de Javier Milei. “En un momento de elecciones cruciales, usamos nuestro balance financiero para estabilizar a un gran aliado”, dijo y ratificó la intromisión del país del norte en la política interior de Argentina.

La presentación optimista de Bessent contrasta con las advertencias de economistas y analistas internacionales, que ven en este swap un instrumento de presión política más que de cooperación económica. Aunque el Tesoro estadounidense insiste en que la operación “no implica condicionalidades”, la experiencia histórica muestra que este tipo de acuerdos suelen venir acompañados de compromisos tácitos en materia de política monetaria, reformas estructurales y apertura comercial.
Así o más claro? https://t.co/pzNEPFI4DD
— Candelaria Botto (@CandelariaBotto) November 11, 2025
El acuerdo con los republicanos refuerza la dependencia externa de la economía argentina en un momento de extrema fragilidad. Si bien Milei lo presenta como un logro diplomático, el swap también limita el margen de maniobra del país frente a decisiones soberanas. En paralelo, los términos del entendimiento no fueron publicados de manera integral, lo que alimenta las dudas sobre los costos futuros para la Administración nacional y el grado de autonomía que conservará el Banco Central.
El Banco Central activó un tramo del swap con Estados Unidos
Las declaraciones de Bessent revelan un nuevo capítulo en la relación bilateral entre Buenos Aires y Washington: detrás del discurso de “estabilidad” y “cooperación”, se consolida una estrategia que combina respaldo financiero y control político en la región. La operación profundiza una larga historia de condicionamientos externos que, una vez más, ponen en tensión la soberanía económica de la Argentina.



