Neuquén
¿Negocio o sanidad? La polémica detrás de la barrera que encarece el asado en Neuquén
La discusión se pone tensa y desde un sector de la política se denuncia un negocio encubierto.
El peronismo neuquino metió el dedo en la llaga con un tema que afecta el bolsillo de todos: la barrera sanitaria que impide el ingreso de carne con hueso desde al Norte del río Colorado, y los precios del asado son carísimos en la provincia de Neuquén. En esta pelea están los gobernadores Rolando Figureoa y Alberto Weretilneck, y hasta se barajó importar carne desde Brasil.
Casi toda la cúpula política resiste que se levante la barrera, por la amenaza de la aftosa en Neuquén y el cuidado de la genética de los animales. Un argumento político que está perdido para los neuquinos que buscan asado con hueso, a menos de 20 mil pesos el kilo.

Según el diputado provincial por Unión por la Patria, Darío Martínez, la resistencia a eliminarla no tiene que ver con cuestiones sanitarias, sino con “un negocio histórico de cuatro o cinco productores ganaderos” que mantienen su monopolio con la complicidad de los gobiernos provinciales.
”¿Qué significa levantar la barrera? Levantar la barrera va a hacer que a los neuquinos le baje el precio de la carne, sin lugar a dudas», diaparó Martínez en una reunión en la Legislatura de Neuquén.
Asado con hueso: ¿Negocio de cuatro personas?
Y acoto: «Acá lo que se le está cuidando es el negocio de cuatro o cinco sectores que siempre han visto o tenido muy buena relación con los gobiernos provinciales (el MPN y ahora el Frente Neuquinizate), que son los mismos de hace tiempo. Por eso nosotros queremos que hay que levantar la barrera y que hay que bajarle el precio de la carne a los neuquinos. Este es el objetivo más importante”.
La cuestión de la barrera es un clásico en la política neuquina, que viene hace 23 años. Los consumidores pagan la carne más cara que en otras provincias, mientras un puñado de frigoríficos (en el caso de Río Negro) y productores ganaderos de feed lots hacen su negocio.

El PJ en Neuquén quiere levantar la barrera sanitaria para que baje el precio de la carne.
Pero lo llamativo es que el reclamo de Martínez no encontró demasiado eco. Incluso sectores como Juntos por el Cambio, como César Gass, quien advirtió que la decisión del Senasa afectaría directamente la competitividad de la producción ganadera patagónica, ya que bastaría un solo caso de fiebre aftosa para propagar el virus y comprometer años de trabajo de los productores locales.
Detrás del argumento sanitario, que protege a la Patagonia de la fiebre aftosa, hay una realidad económica evidente. Para Martínez, levantar la barrera significaría bajar el precio de la carne en Neuquén “sin lugar a dudas”. Pero los que controlan el negocio parecen tener mejores relaciones políticas que los consumidores.
¿Por qué nadie se anima a tocar este tema de fondo? Cómo es el hilo conductor que une a la política (¿de casta?) con el negocio de la carne en Neuquén.



