Neuquén
La marcha que hizo temblar la tierra y que no vio Javier Mieli
Una multitud salió a la calle en defensa de la Universidad Pública y contra el ajuste presupuestario. Más de 30 mil personas marcharon en Neuquén unidas en tres generaciones.
Esta vez fue el gobierno el que “no la vio venir”. Entre tantas palabras vacías, arrebatos y chicanas de Adorni, la frase preferida de Javier Milei fue una ola gigante que tapó las calles con el rugido de un pueblo y no de un león: la Universidad Pública no se toca.
No fue sólo un acto militante, sino de reivindicación y agradecimiento de varias generaciones. La Universidad Pública es uno de los bastiones del ascenso social en Argentina. Es aquel lugar aspiracional, lleno de sentido, donde la clase obrera llegó a ser profesional y tener un título.
En ese cuerpo vivo y tan íntimo, Milei no pudo entrar con ninguna estrategia de confrontación, ni de zombies ni haters en las redes sociales. Este martes, en cada ciudad del país, se levantó la bandera de la universidad pública.
En Neuquén, fueron 30 mil
En Neuquén hubo más de 30 mil personas en la marcha. Pero no fueron sólo personas. Viejas amistades de la facultad se fundieron en un abrazo en los alrededores del monumento al General San Martín, agrupaciones políticas, egresados, médicos, abogados, profesores y estudiantes que dieron sus primeros pasos en la Casa de Estudios.
También fue el debut de una generación en la calle, aquella parida de la pandemia, del home office y del virus, que encontró en el espacio público ese sabor a viejas luchas, al Mayo Francés, a Cordobazo, a revueltas que nunca vivieron.
Hay que decirlo. Fue una marcha política, sin que muchos se auto perciban como políticos. Fueron los peronistas, los radicales, los de izquierda y hasta incluso, los que le dieron (por error o no) el voto al presidente libertario.
“No nos van a quitar el sueño de estudiar, soy hijo de obreros y llegué a la universidad”, fue la síntesis de una pancarta, sostenida por una chica de no más de 20 años, de la carrera de Turismo.
La marcha fue un grito de guerra contra lo que se viene viviendo en estos meses, que es una cachetada tras otra de un gobierno que hizo del ajuste, un modo placentero de someter a la sociedad.
Y en este sentido, a la calle salieron todos, incluso hasta los funcionarios que pasaron por la universidad pública, o que tienen responsabilidad de velar por las instituciones.
Asistencia perfecta
Entre ellos se pudo ver al intendente Mariano Gaido, a los ministros provinciales Julieta Corroza, Soledad Martínez, Lucas Castelli y a Juan Peláez. Luciana De Giovanetti, y otros por la Municipalidad. La mayoría de ellos, salidos de la universidad pública.
La movilización sacó a la calle también a quienes no eran tan críticos de este gobierno, también. Pero con la noticia de los recortes presupuestarios de la universidad pública, se animaron a ir a la marcha.
Para los que ya peinan canas y tienen miles de vueltas en las calles, esta marcha fue el “sintetizador” de lo que pretende la clase media argentina.
Un lugar que no se toca, inaccesible para las locuras de cualquier déspota que sueña con perros muertos. Hoy la gente hizo temblar la tierra por la defensa de la universidad pública. Ahora Milei lo sabe y será la gente la que escriba las futuras páginas de esta historia.




