Política
Gasoducto: la «neuquindad», otro eje de la transición Gutiérrez-Figueroa
La transición neuquina mostró a Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa diferenciándose de la dinámica política nacional.
La provincia de Neuquén dio un gesto de “neuquindad”, esa palabra que siempre usó el MPN como sello de identidad y motor electoral, más allá de las diferencias que puede haber entre el actual gobernador Omar Gutiérrez y el electo Rolando Figueroa.
Las dos personas más importantes en términos institucionales en la provincia de Vaca Muerta se mostraron juntas en Tratayén, cabecera del gasoducto presidente Néstor Kirchner, donde hicieron un acto diferenciado de las autoridades nacionales.
Gutiérrez está en plena transición política e institucional, con la espada de la economía y las cuentas sobre su espalda.
El 10 de diciembre se termina el gobierno y asume Rolando Figueroa, que tendrá un gran desafío: generar un vínculo con el nuevo gobierno nacional donde todo se perfila, pese a las encuestas y garabatos, para que Sergio Massa entre al ballotage, con chances de ser presidente de la Nación.
Sin embargo nada está dicho. La transición también está relacionada con la política energética, con Vaca Muerta.
En este escenario, el flamante gasoducto Néstor Kirchner, que une a Neuquén con la localidad de Salliqueló, sirvió de referencia no sólo del “kilómetro cero”, sino también del concepto de autonomía que tiene la provincia, sobre sus recursos naturales.

Será difícil que Neuquén pierda su identidad sobre los recursos naturales, más allá de quién sea el próximo presidente de Argentina.
La inauguración tuvo dos actos bien diferenciados, uno con pretensión federal donde estuvieron el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, la Vice, Cristina Kirchner, y el Ministro de Economía y actual precandidato a presidente de Unión por la Patria, Sergio Massa.
Todo indicaba que Figueroa podía estar dentro de esa foto más “partidaria”, pero no. Se quedó en Neuquén.
El acto fue una foto de unidad de los candidatos de Unión por la Patria de cara a las elecciones PASO del 13 de agosto. Cristina giró el grifo simbólico del gasoducto con el gas neuquino y mandó un mensaje para ordenar la tropa díscola que resiste, al menos por estos meses, la figura de Massa.
Alejarse de la foto nacional de Unión por la Patria es un gesto de transición y defender la identidad neuquina. Y el gasoducto sirvió de refugio.
Pero en la otra punta del gasoducto, es decir, en las entrañas de Vaca Muerta, Figueroa y Gutiérrez se diferenciaron más bien con un acto alejado de las pretensiones electorales del gobierno nacional de turno.
Una muestra de neuquindad en la que el MPN y su facción díscola de Figueroa mostraron que la provincia tiene que pelear por su independencia respecto a la política del manejo de los recursos energéticos.
Otra foto que también es un mensaje: en la provincia será difícil que la Nación digite las políticas neuquinas. Asuma quien asuma de presidente.




