Neuquén
Carlos Eguía se arrepintió y ahora dice que continúa con su candidatura
Durante su matutino de ayer había anunciado que se retiraba de la política, pero luego aseguró lo contrario.
El candidato libertario Carlos Eguía había anunciado ayer en su programa de radio que se retiraba de la política y abandonaba la candidatura a la Gobernación, pero luego difundió un comunicado en el que aseguró que será el próximo gobernador.
Furiosa mañana, verdad?
Carlos Eguía tuvo ayer su mañana de furia. Cargó, sin dar nombres, contra los dirigentes de su propio partido y la política en general, para justificar que abandonaba la carrera por la gobernación y la actividad política en general. «Quiero que quede absolutamente claro: hoy se termina mi carrera política», había anunciado Eguía.

Pero a la hora del almuerzo encontró sosiego
Apenas unas horas después de su intervención radial el candidato a gobernador por el espacio libertario aseguró: «El acompañamiento de la gente, de nuestros equipos, y de mi familia, hace que cada día reafirme mi compromiso de seguir trabajando para mejorar la vida de los neuquinos».
En el mismo sentido, añadió que van «a ser gobierno en Neuquén» porque están «comprometidos y convencidos de que se puede vivir mejor«.
En ese sentido, Eguía dijo que no se baja de su candidatura: «Yo decidí involucrarme para cambiarle la vida a los vecinos y que puedan vivir dignamente».
En el comunicado difundido cerca del mediodía por el equipo de comunicación de Carlos Eguía no se explica nada en torno a las fuertes acusaciones que el conductor radial había vertido esa misma mañana. Incluso, había evocado a un supuesto audio que reproduciría hoy, en el que se podría escuchar cómo durante un almuerzo en Buenos Aires le habían ofrecido, siempre según su relato, la suma de 800 mil dólares para que acompañe a otro político.
Carlos Eguía en el sube y baja
El sube y baja emocional del candidato libertario pone en dudas su capacidad para conducir a la provincia que atesora una de las mayores riquezas del continente.
Si bien la política no está exenta de cierta teatralidad, los escándalos y los amagues de sus figuras se manejan en un lenguaje más moderado que Carlos Eguía aún no ha sabido interpretar.
Sus expresiones de desprecio a los políticos, con los que ahora buscará llegar al palacio gubernamental, hacen imposible imaginar cómo podría encabezar armónicamente un proyecto con tanto nivel de odio hacia el arte que practica.



