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Thiago Almada en River Plate: confirmación oficial
Thiago Almada suma en siete partidos de River un tercio de los minutos que jugó toda una temporada en Atlético Madrid.
Thiago Almada eligió River Plate por sobre otras opciones y en apenas siete partidos ya acumula un tercio de los minutos que había disputado en toda una temporada en el Atlético Madrid. La decisión del mediapunta de 25 años ratifica la consigna que Lionel Scaloni bajó a las camadas emergentes de la Selección Argentina: priorizar la continuidad.

El volante pudo haberse quedado en la capital española a la espera de oportunidades, o incluso regresar a Río de Janeiro con Flamengo, que le ofrecía un buen salario y la posibilidad de competir por la Libertadores y el Brasileirao. Sin embargo, Almada optó por el fútbol argentino y un equipo de nivel continental como River. La decisión fue celebrada también en la Selección, que atraviesa un proceso de renovación inevitable.
En Madrid, Almada había jugado 1.704 minutos distribuidos en 40 presencias, lo que arrojaba un promedio de 42 minutos por partido. En contraste, durante su primer mes en Núñez acumuló 562 minutos en siete encuentros: exactamente el 32,98% de lo que había jugado en una temporada completa en el Atlético. La diferencia es abismal en términos de continuidad.
La productividad también creció proporcionalmente. En Madrid, Almada había convertido cuatro goles y brindado dos asistencias en un año. Durante su paso por River, en ese primer mes ya aportó la mitad de esa cifra combinada en goles y pases decisivos, demostrando que el volumen de minutos se traduce en mayor incidencia en el juego.
La elección de Almada se alinea con una consigna pública que Scaloni había dejado flotar para las convocatorias: «necesitamos que todos jueguen». El entrenador, cuya continuidad está planeada aunque no garantizada, ve reflejada en la decisión del Guayo la lógica que le transmitió a los futbolistas emergentes de la Selección sobre cómo construir sus carreras.
Almada es parte de la sucesión del dorsal más emblemático de la Selección, el #10 que Messi vistió durante años. De hecho, estuvo cerca de usarlo en las Eliminatorias ante Ecuador, pero una lesión muscular se lo impidió. Su arribo a River consolida a un futbolista que no solo siguió el consejo de Leo, sino que además entendió por qué era tan valioso priorizar la continuidad sobre otros beneficios económicos o de contexto.






