Deportes
Estados Unidos debutó a lo grande: baile 4-1 a la Paraguay de Alfaro en Los Ángeles.
Estados Unidos tuvo un estreno soñado en “su” Mundial y aplastó 4-1 a Paraguay en Los Ángeles, en el arranque del Grupo D de la Copa del Mundo 2026. En un SoFi Stadium repleto y volcado con el equipo local, el conjunto de Mauricio Pochettino impuso condiciones desde el inicio y nunca dejó dudas sobre el resultado. Con una actuación colectiva muy sólida y picos de brillantez en ataque, el anfitrión se llevó los primeros tres puntos y se plantó de entrada como serio candidato a dominar la zona.
El desarrollo del primer tiempo fue un auténtico monólogo estadounidense: presión alta, circulación rápida y una Paraguay obligada a replegarse demasiado cerca de su área. El 1-0 llegó pronto, a los seis minutos, con un centro bajo desde la izquierda que Damián Bobadilla terminó empujando contra su propio arco en un desafortunado gol en contra. Lejos de conformarse, Estados Unidos mantuvo el asedio y encontró el 2-0 con una gran jugada colectiva liderada por Christian Pulisic, que habilitó a Folarin Balogun para que el delantero definiera de zurda dentro del área. Sobre el cierre de la etapa inicial, Balogun volvió a aparecer, atacando la espalda de la defensa y clavando un potente remate para el 3-0 que prácticamente sentenció la historia antes del descanso.

Desde lo táctico, el duelo de pizarras con acento argentino tuvo un claro ganador: el plan de Pochettino funcionó a la perfección, con un equipo muy intenso sin pelota y vertical cada vez que recuperó. Estados Unidos explotó bien las bandas, ganó casi siempre los duelos individuales y se mostró muy superior en ritmo y frescura física. Paraguay, en cambio, lució desbordada, acumuló infracciones, perdió rápido la pelota y nunca consiguió conectar a sus hombres de ataque en la primera mitad, lo que la dejó a merced del anfitrión.
En el complemento, obligado por la desventaja, el equipo de Alfaro salió unos metros más adelante y tuvo sus mejores pasajes del partido, presionando más arriba y generando algunas aproximaciones sobre el arco norteamericano. El premio al esfuerzo llegó cerca de los 72 minutos, cuando Mauricio aprovechó un pase filtrado para definir cruzado y marcar el 3-1, un descuento más maquillador que verdadero cambio de guion. Sin embargo, cada avance paraguayo dejó espacios atrás y, ya en tiempo añadido, Gio Reyna coronó la noche con un golazo: controló en la frontal y sacó un disparo con el exterior que se metió pegado al palo para sellar el 4-1 definitivo.
Con esta goleada, Estados Unidos se coloca al frente del Grupo D, refuerza la ilusión de su gente y envía un mensaje al resto de los candidatos de que está en condiciones de llegar lejos en “su” Copa del Mundo. El equipo mostró un ataque contundente, con Balogun como figura, y una estructura colectiva que respaldó la propuesta ambiciosa de Pochettino. Paraguay, en cambio, se marcha preocupada: encajó tres goles en menos de un tiempo, vio expuestas sus falencias defensivas y queda obligada a reaccionar rápido si quiere conservar chances de avanzar a la siguiente fase.



