Connect with us
http://politicaviral.ar/wp-content/uploads/2022/06/apaisado-sin-fondo-politica-viral.png

boca de pozo

Argentina compra 10 barcos de gas para no pasar frío este invierno: cuánto cuesta y quién lo paga

El costo subió 40% y llega a USD 1.200 millones. Se llegaría a 21 barcos para el invierno.

Publicado

en

El Gobierno nacional prepara una nueva compra de gas importado para garantizar el suministro durante el invierno. La empresa estatal Enarsa lanzará en los próximos días una licitación para contratar 10 barcos con gas natural licuado (GNL) destinados a abastecer al país en julio.

¿Por qué Argentina necesita importar gas en invierno?

Cuando bajan las temperaturas, el consumo de gas se dispara: calefacción en hogares, fábricas que no pueden parar y centrales eléctricas que necesitan producir más energía.

Argentina necesita otros 21 barcos para pasar el invierno.

La producción local no alcanza para cubrir toda esa demanda, por lo que el país debe comprar gas en el exterior. Ese gas viaja en barcos en estado líquido —de ahí el nombre “gas natural licuado”— y se convierte nuevamente en gas en una terminal en Escobar, provincia de Buenos Aires, antes de ingresar a las redes.

¿Cuántos barcos se necesitan y cuánto cuestan?

Enarsa ya tiene contratados 11 barcos para este año. Con la nueva licitación, el total llegaría a 21, cerca de los 25 que se estiman necesarios según cómo se comporte el clima.

El precio promedio ronda los 17 dólares por unidad de medida estándar, un 40% más caro que el año pasado, cuando costaba 12 dólares. En total, la factura de importación superaría los 1.200 millones de dólares, unos 500 millones más que en 2025.

¿Cómo funciona el nuevo esquema y quién paga la diferencia?

A diferencia de años anteriores, el Estado no compra el gas para después subsidiarlo directamente. Ahora Enarsa ofrece el gas en un mercado electrónico y solo adquiere lo que tenga compradores concretos. Esto evita que el Gobierno cubra de su bolsillo la diferencia entre el precio internacional y lo que se cobra en el país.

Sin embargo, los usuarios de las distribuidoras de gas —es decir, los hogares comunes— sí pagarán esa diferencia, aunque de forma diferida: se acumula durante el invierno y se descuenta al terminar la temporada fría, a través de un mecanismo llamado Diferencias Diarias Acumuladas (DDA).

En términos simples: no se paga ahora, pero se paga después.

La polémica por los costos ocultos

Un punto que generó rispidez en el sector es el llamado “costo de regasificación”: el precio que se cobra por convertir el gas líquido en gas utilizable. Ese valor —que incluye el alquiler de un buque especial de la empresa Excelerate, remolques y otros servicios en la terminal de Escobar— apareció en las últimas licitaciones fijado en 5,16 dólares por unidad, más alto de lo que muchos esperaban.

Hace dos meses, el Gobierno había intentado privatizar esa parte del negocio, pero las ofertas privadas que recibió eran más caras que lo que ya pagaba Enarsa. El presidente de la empresa estatal le recomendó al ministro de Economía, Luis Caputo, dar marcha atrás, y así se hizo.

El problema es que ese costo más elevado termina trasladándose a las industrias y a las centrales eléctricas que compran el gas, que a su vez lo trasladan a sus propios clientes. La cadena, como casi siempre, termina en la boleta.

Continue Reading
Clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *